• Carlos Franco Cantón, jugando tenis de mesa en el Co Working del Diario, en una visita para hablar de su siguiente expedición en las aguas internacionales
  • 31 Enero 2024DeporteEntrevista a Carlos Franco sobre su nuevo reto de nadar en la Antartida.Entrevista GasparFotos por Sofia Vital.

Cuando cursaba el año 2017, Carlos Franco Cantón comenzó a dar sus primeras brazadas soñando con un reto: nadar en las aguas abiertas de todo el mundo. Se rieron de él. Igual pensaron que era una locura lo que propone en cada desafío.

Pero el mundo es de los locos, o de quienes se atreven a hacer las locuras. Franco Cantón, contador público de profesión, maestro de natación, esposo y padre de tres hijas, es uno de ellos.

Cruzó a nado el Canal de la Mancha

Cruzó a nado el Canal de la Mancha en 2018. Le susurraron que podría ir por la famosa Triple Corona en aguas abiertas (con Isla de Manhattan y Canal de Catalina).

Pero él pensó entonces en que podría coronar cada una de las estrellas que tiene la emblemática bandera de Yucatán, que son cinco. Ya tiene cuatro.

Cuando iba preparando el viaje para la cuarta (Estrecho de Gibraltar, 2023), anunció su siguiente meta. “Y todo mundo me dijo: ¡Estás loco Carlos Franco!”

Ciertamente, podría ser una locura más, pero se preparó con ahínco para intentarla: en unos días más partirá al fin del mundo, literal, para ser el primer yucateco que nada en la Antártida.

Se sumergirá en aguas gélidas

Entre el 23 y el 25 de febrero se sumergirá en a las aguas gélidas, a cero grados o menos, para nadar un kilómetro, y agregar otra proeza a su palmarés de éxitos.

¿Una locura, no?, le preguntamos durante una charla en una visita al Diario.

“Cada reto ha sido eso para muchos, una locura. Para mí, es como mostrarme que puedo alcanzar retos, superar obstáculos.

Simplemente uno tiene que proponerse por las cosas que quiere alcanzar. Voy persiguiendo grandes retos, mostrándoles a los yucatecos, a jóvenes y niños, que podemos trascender”.

El de ahora es totalmente distinto a los demás. En La Mancha nadó 59 kilómetros a temperaturas de 14-15 grados, desviándose del curso por el oleaje de entre Francia e Inglaterra.

“Y luego nadamos alrededor de la isla de Manhattan, que es otra cosa. Pero siguió Catalina, y allá probamos lo que se siente nadar con temores porque son aguas infestadas de fauna marina, de tiburones y otros animales. Era cosa de pensar en que podemos lograrlo. Y solo si lo intentamos lo sabremos”.

Franco Cantón y el reportero se echaron un partidito de tenis de mesa en el CoWorking del Diario, como para relajarse.

Al nadador, laureado con premios estatales y nacionales por sus travesías y odiseas, le cayó de perlas ese break, pues está sumergido en un mar de asuntos previos a su viaje. Gestiones por documentos, patrocinios, sus hijas… y sin dejar de lado para nada la preparación.

Entrena en hielo

Entreno en hielo, que amablemente una fábrica de Motul me aporta. Primero fue en una tina, luego en una alberca de la Acuática Antares, y así vamos, trabajando en ese tipo de preparación física y mental”.

Difícil de imaginar: en los meses más calurosos de nuestro clima yucateco, lo que los foráneos señalan como un verdadero infierno, Carlos Franco estaba sumergido en su tina repleta de marquetas de hielo. Y en diciembre y enero, en el invierno, nadando en su alberca con hielo.

Además, tuvo que irse a Washington para nadar en una piscina a tres o cuatro grados, a ratos rayando los cero, para recibir una carta de aceptación para irse al fin del mundo.

Esas rutinas dejan al nadador con estrés por el entumecimiento de articulaciones. También, una cadena de supermercados le prestó un cuarto frío para establecer allí un gimnasio. De todo tenía que estar preparado.

¿Cómo será la aventura en la Antártida?

Saldré de Ushuaia, en el llamado fin del mundo. Es una expedición de 10 días que parte el 18 de febrero y después de navegar unos días, entre el 23 y 25 de febrero, llegando a la coordenada 66 grados 33” sur, que es donde finaliza el mundo, según las coordenadas del hemisferio, ahí nos darán la señal de nadar”.

El plan es nadar un kilómetro, saltando desde la embarcación Albatros.

“La vida la he visto siempre como un desafío, como una libreta llena de retos. ¿Podemos superarlos? Claro que sí. Hemos dado todo por ello. Le vamos a poner todo al ir fin del mundo. Nuestra bandera yucateca allá estará sonriendo. Nosotros también, con orgullo”.

“Y no es para colgarse medallas ni buscar trofeos”. Es, afirma, buscar retos y tratar de superarlos.— Gaspar Silveira Malaver

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