“Te caes, te levantas”; “nunca dejes de luchar, ni de prepararte”, o “las ilusiones siempre te alentarán”, fueron algunas de las expresiones de cuatro deportistas locales de alto rendimiento y élite, ayer en un foro ante estudiantes.
Rodrigo Pacheco Méndez, en su primera temporada en el tenis profesional, afirmó, en el Gran Museo del Mundo Maya, que quiere estar entre los 30 mejores del circuito ATP y que sueña con jugar los cuatro torneos de Grand Slam, en una charla de más de una hora, junto con José Flores Peniche, medallista de los Juegos Parapanamericanos de Santiago; Saúl Vázquez, serpentinero yucateco de los Leones, y Néstor Vidrio, defensa central de los Venados FC.
El evento, moderado por el comunicador Charlie Andrade, sirvió como clausura del proyecto “Yucatán por más deporte”, organizado por el IDEY. Durante varias semanas hubo gran número de actividades recreativas y organizativas.
Flores Peniche, de la división de ciegos y disminuidos visuales, les expresó a los presentes, en su mayoría jóvenes menores de 20 años, que en su vida, a pesar de sus condiciones, siempre ha tenido actividades, como practicar gimnasia olímpica y también tocar piano. “Me gustaba hacer los giros, siempre hacía deporte, y ahora soy competidor, corro en velocidad y mi sueño es ir a los Juegos de París… Para eso me estoy preparando”.
Vidrio, único no yucateco del cuarteto de atletas convocado para la actividad, fue parte de la histórica selección de México que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres en el año 2012. “Mi sueño, ahora, es ser campeón con los Venados en la Liga de Expansión. No es fácil, el fútbol profesional no lo es, tiene una vida corta, como todos los deportes, pero todo lo que hacemos debe ser enfocado en ir siempre a buscar más, a prepararse cada vez mejor porque la competencia es dura. Si quieres trascender, debes hacer algo más”.
Saúl Vázquez, zurdo que debutó en 2023 con los Leones en la Liga Mexicana, exhortó a los jóvenes a prepararse con todo para el deporte que practiquen, si quieren llegar lejos, pero además puso como ejemplo el que, en su caso, pudo terminar recientemente la carrera de Licenciado en Educación Física “porque el deporte no es eterno, y tengo que pensar en lo que sigue después del béisbol”.
Los cuatro, a veces entre gritos de apoyo de los jóvenes presentes, coincidieron en lo valioso del respaldo de sus familias para poder alcanzar sus metas, y de mucha gente que está en el entorno de los deportistas, agregando que la vida del atleta de alto rendimiento requiere muchos sacrificios, entre ellos dejar la familia para sus largos viajes, o no tener una vida como otros muchachos de la edad. “Pero tampoco podemos dejar de hacer cosas que nos gustan, sino que tenemos que adaptarnos a la circunstancia”, dijo Rodrigo.
Tras el foro, les entregaron reconocimientos por Jorge Esteban Abud, director del IDEY, e Iván Herrera Rosiles, director de Promoción Deportiva de esa dependencia. Y de salida, en una mesa, firmaron decenas de autógrafos y se tomaron fotos largo rato.— Gaspar Silveira


