Las cosas del nuevo béisbol: Fernando Lozano fue enviado a descansar con 64 pitcheos realizados en cinco entradas y el mundo se les vino encima a los Bravos de León.
Los que aprovecharon eso fueron los Leones de Yucatán, que tan pronto Lozano comenzaba a disfrutar, despertaron en la sexta entrada y se enfilaron a una victoria 8-3 sobre los Bravos para quedarse con la primera serie de la temporada.
El Estadio “Domingo Santana” de León terminó con los ánimos encendidos y con saldo de cuatro expulsados en la octava entrada, además de frustración de los locales por ver cómo se desmoronaba su pitcheo de relevo tras la joya de Lozano.
En un béisbol moderno en que los abridores generalmente se van tras cinco entradas, Lozano se quedó con las ganas de llevarse la victoria por esa nueva forma de manejar a los lanzadores.
Luis Felipe Juárez se voló la barda ante Kevin Davis con dos en los senderos para voltear el marcador, y Art Charles también se llevó la cerca para sellar el ataque de los rugidores.
Lozano se batió en un duelo de alto nivel con Randall Delgado. Y las ironías: Delgado se fue a las regaderas tras cinco actos, perdiendo el partido, y terminó ganándolo. Y Lozano se retiró como vencedor, y se fue sin decisión.
Cuadrangular de Keven Lamas en la segunda entrada mandó adelante a los Bravos, pero en el resto, Delgado no tuvo complicaciones.
En el caso de Lozano, lanzó gran pelota: permitió un hit, ponchó a cuatro y con 64 disparos al plato (40 strikes), se pensó que podría salir para la sexta. Empero, el alto mando bravo decidió que era suficiente y allí comenzó la debacle.
Davis toleró sencillos de Rubén Tejeda y Tomo Otosaka y Yadir Drake tocó para sacrificarse. Pareció que la entrada se iría sin más, pues aunque José Peraza rodó a primera y produjo el 2-1, ya con dos fuera el relevista bravo se complicó y concedió pasaporte a Charles, dejando el escenario listo para el segundo jonrón del “Pepón” en la temporada.
Los relevistas que sucedieron a Delgado apretaron y los de los Bravos se vieron titubeantes, lo que permitió a los Leones anotar una carrera en la séptima y tres más en la octava.
En el cierre de la octava, hubo una trifulca entre el león Drake y el receptor bravo Marco Chicuate, que llegó a golpes. Fueron separados y los dos terminaron expulsados, igual que los locales Juan Mateo, lanzador, y Tito Polo, jardinero.
Los Leones, con marca de 2-1, seguirán de gira un lapso más. De León de los Aldama se mudarán a Villahermosa, donde abrirán serie mañana ante los Olmecas (1-2).— Gaspar Silvera Malaver
