Emilio de Justo se llevó una oreja de cada toro, en una actuación maciza, dentro de sus alcances, ayer en la Real Maestranza de Sevilla, donde estuvo de regreso Manuel Jesús “El Cid”, a quien pudieron darle dos apéndices de no ser por sus fallos con la espada al primero.
El encierro de La Quinta, con toros armoniosos, tuvo en su primer ejemplar, lidiado por “El Cid”, un astado de buen recorrido, y el diestro de Salteras le cuajó una faena interesante, pero marró con la espada.
La autoridad le dio una oreja, y negó la segunda, que se pedía con insistencia. Causó sorpresas al sacar el pañuelo azul que indicaba premio de vuelta al ruedo, algo que no fue del agrado de la mayoría de los aficionados.
Con su quehacer elegante, De Justo se dejó ver en cada uno de sus enemigos, especialmente el sexto de la tarde, ante el que toreó al natural con limpieza, igual que con la derecha, y en los albores de la lidia, con la capa se sinceró en todo momento. La estocada, fue tal vez la mejor de la Feria de Abril.
A Daniel Luque le tocaron dos de los toros menos potables del encierro de estirpe Santa Coloma, pero el de Gerena, en su despedida de la Feria, lo intentó todo, en ambos, dejando constancia de sus avances.
