Es una verdadera locura eso de inscribirse para un maratón. Cualquiera que sea la distancia que se vaya a recorrer. Y eso se vivió este domingo en Progreso con la edición 35 del Maratón de la Marina, una real fiesta atlética, mezclada con valores humanos y sociales, además de turismo y muchas cosas más.
Si bien es cierto que las grandes competencias siempre se caracterizan por presumir a sus ganadores, lo que dejó constancia esta prueba fue que ese interés por el running, competitivo o por esparcimiento y salud, no baja, sino que crece a pasos agigantados.
El keniano Ndege Stephen se apoderó de la primera posición de la prueba estelar, la de 42.195 kilómetros, dejando registro de 2.29.45 horas, tiempo sobresaliente si se toman en cuenta las condiciones climáticas vividas.
Cornelio López Felipe fue segundo y en tercero entró Iván Anzaldo Calderón.
Maratón de la Marina rama femenil
Micaela Rayo, con 3.02.38, cruzó la meta como ganadora de la rama femenil. La yucateca Sofía Salomé Isaac Borges fue segunda y Janet Alicia Vallejo tercera.
El primero en cruzar la meta fue el ganador del medio maratón, el veracruzano Ramos Herrera Zavaleta, quien detuvo los cronómetros en 1.18.55 horas, por delante del campechano Warney Jiménez, y del yucateco Fernando Saavedra de León.
Jourdain Mendieta, también del patio, fue cuarto. Y entre las damas, la yucateca Abigail Cabrera fue la ganadora, con registro de 1.31.07 horas, superando a Aracely León Rodríguez.

En sillas sobre ruedas de la categoría estelar, Rogelio Martínez Segura se apoderó de la primera posición, con 2.33 horas, dominando de principio a fin. Y su jetatura en el evento es grande: ha ganado todas las ediciones desde 2016.
Dejando de lado el punto relacionado con la competencia, queda marcado el valor sentimental de estar en la ruta. El corredor que se prepara para ganar o estar entre los mejores, el que lo hace para divertirse. Damas, caballeros, entre jóvenes y veteranos de todas las edades.
Un río humano en el medio maratón de la Marina
El río humano del medio maratón salió a las 4:15 de la mañana, cuando no amanecía. Y casi 500 se fueron al maratón, entre cantos, porras, luces, muchos drones siguiendo el derrotero, que tuvo puntos emblemáticos como subir al muelle fiscal del puerto de altura, que, dicen, “te marca, porque es como correr sobre las olas”.
Igual el puente de Yucalpetén, que a muchos ha reventado en años anteriores, o el recorrido por el Sendero Jurásico. Pero donde el evento toma su título honorario de “maratón del diablo” es en su final, un tramo en dunas de arena, esta vez mojadas por la lluvia.
El clima se apiadó. Muchos se desilusionaron al momento de los disparos de salida porque comenzaron a caer gotas de lluvia. Y es que con tanta agua de los días previos se temió lo peor, pero no hubo esta vez, por fortuna. A ratos se dejaban caer las gotas y ya.
Familias enteras participaron en la carrera
Y nada mermó la intensidad. Ese ímpetu que se convierte en orgullo y que hace que uno cruce la meta, aunque sea sufriendo. Decenas de atletas pasaron el arco frente al Museo del Meteorito alzando las manos, otros con sus hijos, o sus nietos, de acompañamiento en el cierre, entre carretadas de aplausos.
Entusiasmo total, apoyando a cualquiera que llegue al final, sin importar quién sea el deportista. Momentos en que, como dicen, “todos somos de la familia running”. La frase mágica de “lo importante no es ganar, sino participar” quedó al tiro.
Un total de 3,100 personas salieron a la carrera, una cifra sin precedente para maratones en Yucatán. Dos de ellos fueron Carlos Emanuel Arcos Novelo y Citlalli Hernández Serrano. Ante la sorpresa de todos, Carlos, nada más cruzar la meta, se arrodilló ante ella y le pidió matrimonio. La explosión de júbilo no se hizo esperar.
Autoridades en el Maratón de la Marina en Progreso
En el estrado para los disparos de salida estuvieron Jorge Esteban Abud, director del Instituto del Deporte de Yucatán,; la diputada Karem Achach Ramírez; Imelda Salazar Martínez, directora de Segmentos Especiales y Prioritarios de Yucatán; Roger Gómez Ortegón, presidente municipal de Progreso, y la teniente Dulce María Larraga Juárez, de la Capitanía Regional del Puerto de Progreso.
También, Karla Figueroa Mex, de la Administración Portuaria (Asipona); vicealmirante José Ramón López Luna, de la XIII Zona Naval de Yucalpetén; general de Brigada Ramón Guardado Sánchez, coordinador de la Guardia Nacional en Yucatán; Iván Herrera Rosiles, director de Promoción Deportiva del IDEY, y María Teresa Vázquez Baqueiro, directora del Instituto para la Inclusión de las Personas con Discapacidad.











