La edición 2024 de los Leones fue todo un suspenso.
Descontento de la afición, que redujo su asistencia en un 75 por ciento en comparación con 2023, e insatisfacción de jugadores por el Estadio “Víctor Cervera Pacheco”, que aún con los arreglos de última hora, no resultó atractivo para la gente y provocó un boquete financiero para la directiva.
Récord negativo en casa en ganados y perdidos (18-23) y un tercer lugar inesperado, gracias a los pobres resultados de los otros equipos de la Zona Sur.
De lo que vimos de los Leones en las últimas fechas, cuando en casa solo ganaron un juego y perdieron cinco, se puede pronosticar, que muy probablemente puedan ser eliminados en el primer playoff por los Guerreros de Oaxaca y que, de llegar a una serie final del Sur contra los Diablos, el presagio es tormentoso.
En casa fueron barridos dos veces por los luciferes, cerrando con dos blanqueadas, y en el “Harp Helú” solo ganaron uno. En resumen: 1-8 en ganados y perdidos.
La directiva realizó un arduo esfuerzo con la remodelación del “VCP” e invirtió muchos pesos en contrataciones de jugadores que no respondieron. Ojalá se regresé en 2025 al Kukulcán, pues otra temporada como 2024 difícilmente la podrá soportar la chequera de los hermanos Arellano. Está por verse si la afición que no asistió al “Panucho Park” y que se alejó de Los Leones regresará al Kukulcán en 2025. Al tiempo. Mérida, agosto de 2024
