El médico Cutberto Espinosa López destaca la importancia de mantener hábitos saludables para prevenir enfermedades hepáticas y daño irreversible al hígado. El órgano cumple más de 500 funciones esenciales
El médico Cutberto Espinosa López destaca la importancia de mantener hábitos saludables para prevenir enfermedades hepáticas y daño irreversible al hígado. El órgano cumple más de 500 funciones esenciales

El hígado es el órgano interno más grande y sólido del cuerpo humano, situado en la parte superior derecha del abdomen. Actúa como un centro vital de procesamiento, realizando más de 500 funciones esenciales.

Es considerado la glándula más grande y pesada del cuerpo humano (unos 1.5 kilos), que funciona como un órgano vital exocrino y endocrino en el cuadrante superior derecho del abdomen. Descrito como un órgano “marrón rojizo”, vital para la supervivencia, se sitúa debajo del diafragma, en el hipocondrio derecho, protegido por la caja torácica, su buen funcionamiento se refleja cuando limpia y gestiona la energía del organismo.

Produce bilis, necesaria para la digestión de grasas; desintoxica la sangre, almacena vitaminas, minerales y azúcar (glucógeno, reserva de energía), regula el metabolismo, metaboliza nutrientes, procesa carbohidratos, grasas y proteínas, y filtra sustancias dañinas en la sangre, entre ellas drogas y alcohol.

El doctor Cutberto Espinosa López, coordinador académico de la Escuela de Medicina de la Universidad Anáhuac Mayab, destaca que entre las cualidades más sorprendentes del hígado es su capacidad para autoregenerarse cuando existen condiciones para ello.

“Metaboliza nutrientes, desintoxica, produce encimas, es una reserva de energía, es un órgano que cumple múltiples funciones, en verdad es importante y cuidarlo es fundamental”, comenta en entrevista al Diario.

Los principales enemigos del hígado son el consumo excesivo de alcohol o infecciones virales que pueden llevar a insuficiencia hepática o cirrosis.

Otras causas son traumatismo o consumo de medicamentos por autoprescripción, y en ocasiones pude experimentar afectaciones por cuestiones genéticas, incluyendo cáncer.

Los hepatocitos son las células funcionales responsables de la mayoría de las funciones bioquímicas en el hígado, cuando el órgano se enferma éstas dejan de fluir y funcionar, lo que desemboca en las primeras manifestaciones de malestar.

El hígado actúa como una central química del organismo, siendo crucial para el mantenimiento de la homeostasis.

La homeostasis es la capacidad de los seres vivos para mantener un ambiente interno estable y equilibrado (temperatura, pH, glucosa, etcétera) a pesar de los cambios en el entorno externo. Funciona mediante mecanismos de autorregulación que ajustan constantemente el organismo para garantizar su supervivencia y funcionamiento óptimo.

“El hígado puede enfermarse por una variedad de factores que van desde hábitos de estilo de vida hasta agentes externos o condiciones genéticas como el abuso prolongado de bebidas alcohólicas provoca inflamación y cicatrización (cirrosis), el hígado graso (esteatosis, relacionado con la obesidad), la diabetes tipo 2 y el colesterol alto”.

Respecto a la última enfermedad, “ocurre cuando se acumula demasiada grasa en las células hepáticas; consumo frecuente de alimentos ultra procesados, comida rápida y exceso de azúcar añadido (como en refrescos) puede daño gradual; el uso excesivo de ciertos fármacos ingeridos por auto prescripción, suplementos herbales sin supervisión o la exposición a químicos industriales”, explica el especialista.

“Muchos medicamentos pueden dañar el hígado si se toman incorrectamente, no se automedique, consulte a su médico”.

También se pueden presentar condiciones metabólicas y genéticas: El síndrome metabólico, la hipertensión y enfermedades hereditarias como la hemocromatosis (acumulación de hierro) o la hepatitis A, B o C que provocan inflamación y fallo de funcionamiento, agrega.

Algunos síntomas de que el hígado no está funcionando bien son ictericia, color amarillento en la piel y los ojos; hinchazón, dolor o inflamación en el abdomen y piernas; cambios en fluidos, orina de color oscuro o heces pálidas, y fatiga crónica, cansancio extremo sin causa aparente.

Los síntomas de la enfermedad hepática pueden variar, pues hay diferentes tipos de enfermedades o problemas hepáticos, que pueden ser causados por infecciones, condiciones hereditarias o traumatismos.

Para mantener un hígado sano, el médico enfatiza que se adopte una dieta equilibrada rica en fibra, frutas, verduras y grasas saludables (aceite de oliva, nueces), mantenga un peso saludable. Para evitar el hígado graso, limite el alcohol y realice ejercicio regularmente. Además, se recomienda hidratarse bien y evitar el consumo innecesario de medicamentos.

“Priorice alimentos naturales, granos enteros, verduras de hoja verde y frutas. Consuma alimentos ricos en fibra como la avena. Limite grasas y azúcares. De igual forma, evite grasas saturadas, grasas trans y azúcares refinados, que aumentan el riesgo de hígado graso”.

“Mantener un peso adecuado ayuda, la obesidad y el sobrepeso son causas principales de la enfermedad hepática. El consumo excesivo daña directamente las células hepáticas, modérese”.

“Hacer ejercicio ayuda a controlar el peso y mejora la sensibilidad a la insulina, reduciendo la inflamación. Beber suficiente agua facilita la eliminación de toxinas, evite la exposición prolongada a químicos, productos de limpieza y aerosoles (use mascarillas)”.

Espinosa López comparte que los mejores alimentos para el buen funcionamiento del hígado son limón y toronja (ricos en antioxidantes); verduras crucíferas como brócoli y repollo; el ajo y cebolla activan enzimas que eliminan toxinas, y el té verde ayuda a mejorar los niveles de grasa en el hígado.

Según el experto, el hepatólogo es el especialista que atiende las enfermedades del hígado. Pese a la enorme importancia del hígado en la vida y salud de las personas, son muy pocos los hepatólogos en el país.

Por esa razón, acudir al doctor general ante las primeras molestias es primordial. No obstante, lo ideal es acudir con un médico internista, quien puede turnar la atención, dependiendo el caso. Si se trata de una obstrucción se pasa al cirujano, pero si es un problema en la sangre o toxicológico son tratados por un hematólogo y urgenciólogo, respectivamente.— Emanuel Rincón Becerra

Cuidados Acciones

El doctor Cutberto Espinosa López comparte algunas recomendaciones cruciales.

Alimentos naturales

Consuma alimentos naturales, granos enteros, verduras de hoja verde y frutas, así como avena, rica en fibra. Evite grasas saturadas, grasas trans y azúcares refinados, que aumentan el riesgo de hígado graso.

Ejercicio y beber agua

Mantener un peso adecuado ayuda, la obesidad y el sobrepeso son causas principales de la enfermedad hepática. Hacer ejercicio y beber suficiente agua facilita la eliminación de toxinas, evite la exposición prolongada a químicos, productos de limpieza y aerosoles (use mascarillas).

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