CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— El presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, afirmó que el caso de Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, dejó de ser un expediente aislado para convertirse en la radiografía de un Estado infiltrado, capturado y utilizado por el crimen organizado.
En un comunicado, el dirigente panista sostuvo que el estado de Sinaloa no atraviesa una crisis fortuita, sino las consecuencias de haber entregado el poder público a estructuras presuntamente vinculadas con el narcotráfico y de que Morena, dijo, se haya convertido en un “narcopartido”.
Las declaraciones ocurren en medio de la ola de violencia que afecta a Sinaloa desde septiembre de 2024, tras la disputa interna entre facciones del Cártel de Sinaloa, situación que ha derivado en homicidios, desapariciones, bloqueos y operativos federales en distintos municipios de la entidad.
De acuerdo con reportes oficiales y datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Sinaloa ha registrado un incremento en delitos de alto impacto durante los últimos meses.
“Mientras las familias buscan a sus desaparecidos y entierran a sus muertos, Morena protege a políticos acusados de operar para el narcotráfico”, señaló Romero Herrera. El dirigente advirtió que las acusaciones en Estados Unidos contra funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa exhiben un problema más profundo: la presunta infiltración criminal en campañas, corporaciones policiacas, fiscalías, gobiernos y estructuras políticas vinculadas al oficialismo.
Afirmó que Morena intenta minimizar la gravedad del caso mediante discursos sobre soberanía, mientras abandona a las víctimas de la violencia y protege políticamente a personajes señalados por autoridades estadounidenses. “Ya no estamos frente a casos aislados. Estamos frente a un patrón sistemático de infiltración criminal en gobiernos, campañas, policías, aduanas, fiscalías y estructuras de Morena”, sostuvo.
Nuevo escándalo
El líder nacional del PAN señaló que el caso Rocha Moya se suma a otros escándalos y señalamientos que involucran a personajes y gobiernos morenistas en entidades como Baja California, Tamaulipas, Tabasco y Michoacán, además de investigaciones relacionadas con huachicol, financiamiento ilegal y vínculos con grupos criminales.
Romero Herrera advirtió que no se puede poner en riesgo la relación con Estados Unidos, el futuro del T-MEC, la estabilidad económica del país y la imagen internacional de México únicamente para proteger a actores políticos señalados por presuntos vínculos con el narcotráfico. Por ello, llamó a la presidenta Claudia Sheinbaum a romper cualquier vínculo de protección política con personajes relacionados con estas acusaciones.
“Presidenta Claudia Sheinbaum: rompa el pacto. Rompa el pacto criminal que la mantiene atada a los acuerdos y vínculos construidos durante el sexenio de López Obrador con el crimen organizado”, expresó.
Romero sostuvo que Acción Nacional continuará denunciando cualquier intento de proteger desde el poder a actores relacionados con el crimen organizado. “Hay que decir las cosas por su nombre: Morena se convirtió en un narcopartido”, concluyó.
Acción Nacional Denuncia infiltración criminal
Oposición dice que caso Rocha Moya no es un hecho aislado y pone en la mira a Sinaloa.
Crisis sinaloense
Jorge Romero Herrera, líder nacional del PAN, aseguró que la violencia en Sinaloa refleja consecuencias políticas derivadas, presuntamente, de nexos criminales institucionales. Señaló homicidios, desapariciones, bloqueos y operativos federales como evidencias del deterioro estatal, agravado tras disputas del Cártel de Sinaloa desde septiembre de 2024.
Acusaciones a morenistas
El dirigente panista afirmó que Morena protege políticos señalados por autoridades estadounidenses debido, supuestamente, a vínculos con narcotráfico.
Llamado a la Presidenta
Romero Herrera pidió a Claudia Sheinbaum romper cualquier protección política hacia personajes investigados por narcotráfico. Advirtió riesgos para la relación bilateral con Estados Unidos, como con el T-MEC.
