El diestro Morante de la Puebla lidia su segundo toro de la tarde durante el quinto festejo de la pasada Feria de Abril, en la plaza de toros de la Real Maestranza de Sevilla (Archivo)

Molestos porque el encierro no se completó como ellos querían, Morante de la Puebla y José Mari Manzanares no torearon hoy en la plaza de Linares, y la tarde en honor a Manolete, en su aniversario luctuoso, fue una corrida en solitario lidiada por Curro Díaz.

Díaz aceptó ir solo en la corrida anunciada de Álvaro Núñez después de las tensiones matinales en los corrales que provocaron la drástica decisión de ambos toreros que, según la versión del ganadero, no habrían sido tratados con el respeto necesario por la autoridad.

Por la mañana se habían aprobado cinco y se habían traído algunos ejemplares más de Román Sorando, una ganadería cercana y afín a los gustos de Morante, para completar el encierro. A partir de ahí comenzaron los problemas. Los hombres de Morante y Manzanares torcieron el gesto desde el primer momento a pesar de los tiras y aflojas de la empresa, el equipo veterinario, la autoridad y todos los involucrados en el festejo para que pudiera ser del hierro anunciado inicialmente. Pero cuando se pudieron recomponer los platos rotos ya era tarde. Morante y Manzanares ya tenían decidido no torear en Linares y Curro reafirmaba su empeño de actuar, aunque fuese solo.

BORJA JIMÉNEZ, en gran momento, cortó una oreja en cada toro y triunfó ayer en el coso de Tarazona de Aragón, saliendo en hombros por la puerta grande.