En tiempos de récords cambiantes en las Grandes Ligas, por ejemplo, a esa condición extraordinaria de Shohei Ohtani de superarse todos los días, el mexicano Julio Urías también tiene uno asegurado gracias al poder de sus brazos, pero no dentro de los campos de juego.

El pelotero nacido hace 28 años en Culiacán, Sinaloa, camina a convertirse en el primero que es sancionado dos veces por violar las normas de la Liga que castigan la agresión sexual y la violencia doméstica.

Aunque las Mayores mantienen un tenso silencio sobre el caso con el argumento de que están reuniendo todas las pruebas posibles para dictar su veredicto, las cosas para el lanzador zurdo, empeoraron el 19 de septiembre pasado, cuando fue divulgado un vídeo que lo muestra golpeando a su esposa.

El exlanzador de los Dodgers no ha vuelto a jugar desde que fue puesto en licencia administrativa en noviembre de 2023 gracias a la política de violencia doméstica de las Grandes Ligas, que habilita a sancionar a un jugador, incluso si no ha sido acusado formalmente de un delito, como en este caso.

Aunque cinco años antes, Urías fue arrestado en Los Ángeles por un incidente en el que testigos coincidieron en que el serpentinero empujó a su esposa en un estacionamiento público.

Sin embargo, la mujer no presentó cargos y Julio aceptó participar en un programa de tratamiento y fue suspendido por las Mayores durante veinte partidos.

Tiempo después declaró que los jugadores del béisbol de las Grandes Ligas debían tener un alto estándar de conducta. A la luz de las pruebas, es evidente que no aprendió la lección o quizá en tan poco tiempo se le olvidaron esas declaraciones.

No es el único caso desagrable dentro del deporte profesional.

Otros casos

El 20 de agosto de 2024 fue divulgada a través de las redes sociales una denuncia por violencia física y psicológica entablada ante autoridades judiciales y fiscales de Perú por Pamela López Solórzano, esposa del futbolista Christian Cueva.

La decisión se conoció luego que la Fiscalía abrió una investigación al jugador, con arraigada presencia en la selección peruana, y un tribunal dictara medidas de protección a favor de la denunciante quien ha descrito múltiples maltratos durante 13 años de relación.

Sobre el jugador de 32 años recaen acusaciones de intento de feminicidio, violencia física y psicológica.

Tres días después de quedar en evidencia el “Caso Cueva”, la NFL anunció la suspensión por cinco juegos de la temporada a Isaiah Avery Jones, receptor de los Cardenales de Arizona.

Jones, de 29 años, fue acusado de agresión a una mujer con la que discutía en noviembre pasado por la custodia de su hijo.

El jugador fue liberado luego de pagar una multa de 2 mil 503 dólares. —EFE