Amigos aficionados…
Esta declaración la tomamos íntegra del diputado Pedro Haces Barba: “Vamos a buscar alguna forma en leyes secundarias, que es lo que estoy proponiendo para que nos modernicemos. Y si se tienen que hacer en nuestro país corridas de toros sin sangre, pues las vamos a tener que hacer sin sangre, porque no puedo yo luchar contra una mayoría y me tengo que adaptar a la modernidad del mundo, pero no prohibir”.
La Cámara de Diputados aprobó una reforma constitucional de protección animal, pero los legisladores descartaron prohibir los espectáculos taurinos. En lugar de eso propusieron transitar a “espectáculos sin sangre”. Todo indica que la esencia de la fiesta de los toros recibió un estoconazo que apunta a un camino de su final. La tauromaquia en sus orígenes es la fiesta de seda, sangre y sol.
¿La fiesta brava sin sangre? ¿Modernizarla es hacerla sin sangre? ¿Acaso pasará con la tauromaquia como pasó con los circos, que eliminaron a los animales para “protegerlos”? ¿Toro mecánico en el futuro?
El diputado Ricardo Monreal, de Zacatecas, estado netamente taurino, también habló de la modernización, igual como hizo Haces Barba (compañeros del criticado viaje en helicóptero): “Estamos buscando un diseño, un mecanismo que pueda ver el espectáculo sin sangre, toros sin sangre, sin que se sacrifique al animal, como creo que hay en otros países”.
El toro de lidia, deberán saber el diputado Monreal y los que se oponen, y no olvidarlo el legislador Haces, que es empresario taurino, es un animal criado única y exclusivamente para un fin: morir en la arena, peleando por su vida con bravura.
Su sangre, emergiendo tras la pica, las banderillas y la suerte suprema, dan vida a la liturgia que es la fiesta brava. Por lo pronto sólo nos queda esperar cual será la decisión que tomen los legisladores del país. Gaspar Silveira Malaver
