Las Águilas de Filadelfia informaron ayer que Jalen Hurts, su quarterback titular, se encuentra en protocolo de conmoción cerebral y está en duda para jugar el próximo domingo ante los Vaqueros de Dallas en la Semana 17, penúltima de la temporada de la NFL.
“Esta es una parte desafortunada del fútbol. Cuando esto sucede simplemente nos apoyamos en los médicos para que nos hagan saber diariamente dónde se encuentra nuestro jugador”, afirmó Nick Sirianni, entrenador en jefe de las Águilas.
Hurts sufrió su lesión durante la derrota 36-33 contra los Comandantes de Washington. El mariscal de campo se lastimó en el primer cuarto en una jugada en la que se lanzó con el casco por delante y fue detenido por los defensivos Bobby Wagner y Frankie Luvu.
Con la inercia, Luvu estrelló su casco sobre el costado izquierdo de la cabeza de Hurts, que luego rebotó contra el campo.
A pesar de que el pasador se levantó e intentó prepararse para la siguiente jugada los oficiales lo obligaron a salir para ser revisado en la carpa médica, en donde se determinó que no podía volver al campo.
Al ser colocado en protocolo de conmoción cerebral, Hurts deberá superar el proceso de cinco días, como mínimo, antes de recibir permiso de jugar.
Su futuro, en el aire
Aaron Rodgers aún está contemplando su futuro como jugador. Sabe que si regresa al campo, podría estar fuera de sus manos si es con los Jets de Nueva York.
El quarterback de 41 años dijo la semana pasada que se tomará un tiempo después de esta temporada, (su vigésima en la NFL), para determinar qué quiere hacer a continuación. Ayer, sugirió que una decisión sobre si regresará con los Jets podría ser tomada por otros el día después del final de la temporada regular del equipo.
“Creo que hay un mundo donde simplemente dicen, ‘Gracias, vamos a tomar otra dirección el 6 de enero’”, dijo Rodgers.
“Esa es una posibilidad”, afirmó el veterano pasador.
“Creo que también hay una posibilidad de esperar a ver quién será el nuevo personal”, agregó.— EFE y AP
