El partido entre Leones de Yucatán y Bravos de León, durante la reapertura del Parque Kukulcán en Mérida. Foto de Carlos de la Cruz

MÉRIDA.- La jornada inaugural de la temporada en el nuevo estadio de los Leones de Yucatán fue redonda.

Emulando las fiestas de apertura de 1954, con la victoria del “Indio” Peraza ante Nuevo Laredo, y el vibrante triunfo que inauguró la primera historia del Parque Kukulcán en 1982, los melenudos salieron con la diestra en alto en la fiesta que reinauguró el inmueble de Circuito Colonias. Un éxito por lechada, 3-0 sobre los Bravos de León, sirvió para el positivo arranque de los selváticos como locales.

Ciertamente no fue el Kukulcán que prometieron en el proyecto original (aquel de la “mañanera” en que se dijo que sería un estadio con butacas techadas), pero la cara de este parque es otra, y será mejor cuando los encargados del proyecto (entre militares y gobierno federal) entreguen terminado el principal recinto deportivo de Yucatán.

Todo se fue apaciguando conforme avanzaba la noche, con lo que el béisbol pudo brillar en el diamante. Unos Leones que, con pitcheo de César Valdez (un hit en seis actos) y tres relevistas, y bateo suficiente, se impusieron 3-0 a los Bravos. Los Leones pusieron sus números en 4-2 y, como ya se dijo, es cuestión de irse adaptando a lo que viene.

El nuevo estadio Kukulcán, en Mérida

Por ejemplo, como dijo Yadir Drake, adaptarse lo más pronto posible a un estadio que conocieron apenas horas antes de saltar al diamante: “No es pretexto decir que no es tu estadio y el clásico ‘no te hallas’. No se dieron las cosas el año pasado y nos sentimos mal. Esta vez tenemos estadio nuevo, gente que se meterá otra vez. Creo que va a ser un gran año”, dijo el “Black Panther” previo al juego.

Si mantienen el paso como en este primer juego en casa, los aficionados pueden volver a suspirar con los grandes acontecimientos celebrados en el Carta Clara y el Kukulcán, con cinco campeonatos ganados a lo largo de siete décadas de existencia del buque insignia del deporte profesional yucateco.

Valdez, con su primer éxito de la campaña, labró una gema de un hit, una base y ocho ponches en seis actos. De lo mejor de “La Cabra”. Los relevistas no desentonaron. Entre Yapson Gómez, Tyler Kelley y Michael Feliz, quien logró el salvamento, los tres bomberos se fueron de 1-2-3.

A eso apuesta el piloto Ramón Santiago: que el pitcheo sea la herramienta fundamental de los Leones en su camino a tierra prometida. Otra, será la defensa. En la primera entrada, dos grandes lances sacaron a flote a Valdez: atrapadón de Henry Ramos en el central, a nivel de cordones de zapatos para el primer out, y una jugada de fiera en la esquina caliente, a cargo de Josh Fuentes, tirándose en la línea de férbol para atrapar un rodado que se iba de hit, fusilando en primera.

Hay pitcheo con poco bateo

Y, claro, se requiere bateo. No hubo tanto y no se espera haya mucho en un estadio donde batear a lo grande es cosa de pedir demasiado.

Una carrera en la tercera, que entró de caballito (base a Art Charles con casa llena, anotando Drake); otra en la cuarta, impulsada por Drake con biangular, y la última, con la firma de la “Casa Charles”: un cuadrangular por el derecho en la séptima.

Suficiente, sin duda. Cuando hay pitcheo, poco bateo puede bastar. No siempre.

El partido entre Leones de Yucatán y Bravos de León, durante la reapertura del Parque Kukulcán en Mérida. Foto de Carlos de la Cruz

Inauguración en el parque Kukulcán

Al partido le antecedió una ceremonia inaugural que, por su espectacularidad —entre modernidad (luces, algunos drones) y tradición (bailes, música y pirotecnia)—, emocionó a los asistentes.

La ceremonia protocolaria contó con la presencia de los propietarios de los Leones, los hermanos Juan José y Erick Arellano Hernández; la señora Guadalupe Puerto viuda de Ricalde (doña Lupita, quien siempre representa al fallecido don Gustavo Ricalde Durán, que los hizo campeones en 2006); Horacio de la Vega, presidente de la Liga Mexicana; Rómmel Pacheco Marrufo, director de la Conade; Armín Lizama Córdova, director del Instituto del Deporte, encargado de lanzar la primera bola, y María Cristina Castillo Espinosa, síndica del Ayuntamiento de Mérida.

Y pues, entre joyas defensivas, batazos, emociones y también molestias de aficionados, fue una noche de inauguración que vio bailar hasta a la “Wera” de las piedras y al “Caballo” de los merengues como parte del show, y también de abucheos.

El partido entre Leones de Yucatán y Bravos de León, durante la reapertura del Parque Kukulcán en Mérida. Foto de Carlos de la Cruz

Abucheos para Rómmel Pacheco

A Rómmel Pacheco le tocó bailar con la más fea, por los pitos que recibió cuando fue presentado y nombrado “Embajador de la Liga Mexicana”. Las autoridades que no asistieron, se salvaron.

Cumplido el trámite de reinaugurar, sí porque sí, los Leones jugarán el sábado, a las 6 de la tarde, el segundo de la serie ante los Bravos, mandando a la loma a Logan Ondrusek.

@irbinconb ⚾️ #Béisbol | @Rommel Pacheco fue abucheado en la inauguración de la temporada de Los Leones de #Yucatán ♬ sonido original – Irbin Flores Palomino

Fotos de Carlos de la Cruz