El nuevo estilo de manejar el pitcheo en el béisbol mostró muchas cosas anoche en el Parque Kukulcán.
Los Leones, por ejemplo, que van casi siempre con abridor de cinco entradas y relevistas de a una, perdieron su segundo partido seguido en casa, en una noche en que Yoanner Negrín se quedó sin su triunfo 76 de por vida como melenudo, en una dolorosa derrota 4-2 ante los Piratas de Campeche.
El “Asere” lanzó para ganar en su primera aparición del año en la rotación. El bullpen, que había estado sin aceptar carrera en el Parque Kukulcán este año, fue el que no aguantó esta vez.
Pero igual hay que dar un gran crédito al rival. Y se reitera: estos Piratas tienen otra cara. Un equipo de pitcheo profundo, en rotación y relevo, y bateadores que le dan a la pelota.
El juego más rápido del año, de sólo 2 horas con 7 minutos, fue un recital de pitcheo en las primeras cinco entradas. De ambos lados.
Los Leones se pusieron 1-0 en la cuarta, con cuadrangular de Yadir Drake. La “conexión cubana” hacía su parte, con el “Asere” brillando en la loma y el “Black Panther” bateando.
Campeche empató en la quinta. Francisco Peña, hijo de Tony Peña, una leyenda del catcheo, sorprendió a Negrín con un palo de gente grande. La puso en el anuncio del Diario que despide la zona de butacas del izquierdo.
Los Leones tomaron otra vez la delantera ante Miller Hogan, con rodado impulsor de Francisco Cabrera.
Negrín se fue ganando. Pero al tercer relevista, Trevor Kelley, le empataron en la octava. Ni hablar.
¿Necesario meter a tu cerrador sin oportunidad de salvamento? Los nuevos mánagers hacen esto recurrentemente. Michael Feliz subió al cerrito en la novena y entró sin secretos. Jesús Fabela silenció la fiesta con palo de dos carreras.
Las fieras, con César Valdez en la loma, intentarán evitar la barrida en el tercer duelo.— Gaspar Silveira


