Donald Trump, presidente de Estados Unidos, advirtió que podría reubicar los partidos de la Copa del Mundo 2026 programados en los suburbios de Boston, tras afirmar que algunas zonas de la ciudad han sido “tomadas” por disturbios.
Foxborough, sede de los Patriotas de Nueva Inglaterra y ubicada a unas 30 millas de Boston, recibirá siete encuentros del torneo, que será coorganizado por Estados Unidos, México y Canadá.
Trump calificó a la alcaldesa de Boston, Michelle Wu, como “inteligente” pero “de izquierda radical”, y declaró: “Podríamos quitárselos (los partidos). Amo a la gente de Boston, pero su alcaldesa no es buena”.
También mencionó que si considera que existen “condiciones inseguras”, contactaría a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para solicitarle un cambio de sede.
“No le encantaría hacerlo, pero lo haría muy fácilmente”, aseguró.
Pese a las advertencias, la FIFA tiene la autoridad exclusiva sobre las sedes del torneo, dijo Víctor Montagliani, vicepresidente del organismo rector del fútbol.
“Es el torneo de la FIFA, la jurisdicción es de la FIFA, la FIFA toma esas decisiones”, explicó el dirigente.
Todas las ciudades que serán sedes mantienen contratos vigentes con la FIFA.
En Massachusetts se jugarán cinco partidos de la fase de grupos, uno de octavos de final y uno de cuartos de final, el 9 de julio de 2026, en el Estadio Gillette.
Los organizadores locales esperan un impacto económico de 1,100 millones de dólares y la creación de más de 5,000 empleos.— AP
