El mapamundi de la Copa Yucatán de Tenis se dejó ver en las canchas del Club Campestre en toda la extensión de la palabra.
Más de una veintena de países estaban representados en los partidos de ayer, pero, apuntó Agustín Moreno días antes, “no solamente son jugadores que vienen a ver qué pasa en la Copa Yucatán. Vienen con todo para llegar lejos”, dijo el “Bebé”, destacado en sus días de tenista y ahora reconocido entrenador.
Y eso le ha dado importancia grande al certamen yucateco. Moreno expresa que “este es el torneo que tiene más auge a nivel nacional, aunque sea juvenil. En importancia, es uno de los más grandes que hay en México, no hay duda”.
Moreno consideró que se ve la Copa como “un verdadero semillero para el tenis internacional, los nombres están a la vista en el mural, lo he enseñado a varios organizadores de torneos profesionales de WTA y ATP y se maravillaron por la forma de organización que lleva. Este viene año con año igual o mejor que los profesionales”.
Talento y prodigios
Y el talento se ve en las canchas. Los principales sembrados, a pesar de tener menos que los 18 años de tope, van que vuelan para entrar al firmamento profesional.
De la misma forma como los grandes favoritos, Yannick Theodor Alexandrescou y Alena Kovackova, están ganando con mucha presencia, hay otros jugadores que llaman la atención por sus características de juego. Ejemplo, el brasileño Luis Guto Miguel, tercer sembrado en varones, quien es el mejor del mundo en 16 años. Ayer jugó contra Carel Aubriel Ngounoue, un todoterreno estadounidense de 17 años que le puso en jaque ganándole el primer set. El amazónico, empero, sacó la casta viniendo de atrás para ganar un partido que parecía perdido. Los parciales fueron 3-6, 7-6 y 6-4, en más de dos horas de partido.
“La capacidad de reacción que tienen muestra que, pese a la edad (16 años), en el caso de Guto Miguel, van con una madurez que impresiona”, dijo el extenista Iván Cobos Palma, parte del comité organizador de la Copa. Cobos Palma, igual que Jorge Haro Giffening, director general del torneo, saben lo que es tener que jugar en esas situaciones. Sus mejores años les permitieron meterse a los torneos júniors de Grand Slam y también fueron parte de la Copa Yucatán.
“Lo hemos visto, año con año, no cualquiera entra al draw de la Copa. Vienen muchos jugadores de muy buen talento, los mejores del ranking”, opinó Haro. “No cualquiera la gana. Cuántos nombres famosos han llegado y se han ido con las manos vacías”.— Gaspar Silveira




