El Abierto de Australia 2026 arrancó en Melbourne Park no solo con tenis de alto nivel, sino con una serie de postales humanas y curiosas que marcaron el primer día del torneo, bajo un calor intenso y ante gradas repletas.
Uno de los momentos más comentados de la jornada lo protagonizó la tenista turca Zeynep Sonmez. Mientras competía contra la favorita Ekaterina Alexandrova, una recogepelotas se desmayó en pleno calor (alrededor de 28 grados Celsius).
Sonmez —que superó a Alexandrova por 7-5, 4-6 y 6-4— detuvo el juego y cruzó la cancha para ayudarla, acompañándola a un lugar seguro para recibir asistencia médica. La situación provocó una breve pausa en el partido y generó aplausos y elogios de los aficionados, convirtiéndose en una de las imágenes más emotivas del inicio del primer Grand Slam de la temporada.
El calor también fue protagonista fuera de la cancha. Miles de aficionados se refrescaron con ventiladores de nebulización, gorras y disfraces llamativos, mientras que largas filas y la suspensión temporal de la venta de boletos de acceso general provocaron molestia entre los asistentes en un día de aforo récord.
Dentro de la pista, el espectáculo no faltó. Carlos Alcaraz se robó sonrisas y aplausos con un golpe por debajo de las piernas, uno de esos recursos que no siempre suman puntos, pero sí momentos virales que refuerzan su conexión con el público.
Todo esto ocurría en un contexto histórico: el Abierto de Australia 2026 presume la mayor bolsa de premios de su historia, más de 111 millones de dólares, con montos iguales para campeones masculinos y femeninos, lo cual se ha comentado entre aficionados y prensa como símbolo de la evolución del tenis.
