Guillermo Keb quiere llevar lo más alto que se pueda las banderas de México y de Yucatán, a su natal Hunucmá y, sobre todo, el apellido que es una de las dinastías importantes que ha dado el pugilismo tricolor.
El invicto púgil yucateco ya está metido de lleno en la preparación de cara a su debut en cuadriláteros internacionales, programado para el 5 de junio en San Antonio, Texas.
Aún no conoce a su contrincante, pero es lo de menos en estos momentos. El segundo hijo de Gilberto Keb Baas, excampeón mundial de peso minimosca, trabaja en Las Vegas, Nevada, a las órdenes de Jorge Capetillo, un reconocido manejador que ha tenido en sus filas a peleadores como Tyson Flury, “Canelo” Álvarez, Jorge Linares, Brandon Moreno, por mencionar a algunos.
Keb Canul, de 21 años de edad y campeón de peso ligero de la Federación de Norteamérica (por la Asociación Mundial de Boxeo), platicó con el Diario desde su establo en Las Vegas, donde trabaja intensamente, de mañana, de tarde y de noche. No hace más que pensar en boxeo, pero no puede evitar mostrarse entusiasmado con el momento que vive en sus entrenamientos en la llamada “capital mundial del pecado”.
Primer sueño
“Estoy muy contento de estar aquí en Las Vegas, es el sueño de todo boxeador, pisar la nación americana y pelear aquí”, dice el joven púgil. Es el primer sueño cumplido.
Pero sabe que su debut, programado ahora para el 5 de junio (originalmente se dijo que pelearía en marzo), levanta expectación y que por ende, hay mucho en juego, por su estirpe, por ser hijo de quien es, aunque él sabe que tiene para escribir su propia página.
Asume, por tanto, que debe prepararse con ahínco para la contienda.
“Estoy muy emocionado por mi debut en los Estados Unidos, feliz de entrenar con Jorge Capetillo en Las Vegas. Con él han trabajado grandes estrellas, como Flury, ‘Canelo’, Jorge Linares… Seguía su carrera desde hace varios años y ahora que tengo la oportunidad de estar aquí, no puedo menos que entregarme con todo. Sé que valdrá la pena”.
Con récord de 14 peleas ganadas, seis por la vía rápida, comprende que para alcanzar las metas trazadas tiene que ponerse con todas las bazas desde el primer momento. Su último combate fue el 19 de diciembre en Mérida, cuando venció por puntos, en ocho vueltas, a José Luis Torres.
Así pues, desde el primer día en la Unión Americana está sin descanso, persiguiendo sus objetivos.
“Estoy comprometido a echarle muchas ganas, a trabajar muy fuerte para poner en alto la bandera de Yucatán, al igual que mi apellido”, afirma.
Guillermo Keb Durán (Hunucmá, 14 de mayo de 2004) es el séptimo de la dinastía Keb que sube a los cuadriláteros. Uno de los sueños que tiene es convertirse en campeón mundial para emular a las pocas parejas de padre e hijo que han alcanzado el hito de ser monarcas universales en el boxeo. Su padre, Gilberto Keb Baas, subió al trono de los minimoscas en la versión del CMB en 2010 (venciendo a Omar Niño).
“Esto es solamente el principio. Vendrá más y mejor”, dice Guillermo, quien debutó como profesional el año en que terminó sus estudios de preparatoria y desea, en el futuro, cursar una carrera universitaria en el ramo de la salud.— Gaspar Silveira
