Garret Anderson, el multifacético jardinero que se convirtió en el líder histórico de imparables de los Angelinos de Los Ángeles y condujo al equipo a su único título de la Serie Mundial, falleció a los 53 años.
Los Angelinos anunciaron la muerte de Anderson ayer por la mañana sin revelar la causa ni el lugar.
Anderson llegó a las Grandes Ligas con los entonces Angelinos de California en 1994 y jugó para el club hasta 2008, principalmente como jardinero izquierdo. Fue una pieza fija en el corazón del orden al bate durante toda su etapa, y se convirtió en el líder histórico de la franquicia en juegos disputados (2,013), hits (2,368), carreras impulsadas (1,292), bases totales (3,743), hits de extrabase (796), dobles (489) y grand slams (8).
“La organización de los Angelinos está de luto por la pérdida de uno de los íconos más queridos de nuestra franquicia, Garret Anderson”, expresó Arte Moreno, propietario de los Angelinos, en un comunicado.
