La feroz competencia goleadora entre Lionel Messi, Kylian Mbappé y Erling Haaland, a la que se podría agregar Cristiano Ronaldo, ha elevado la lucha por el “Botín de Oro” a un nivel que permite soñar con alcanzar el increíble récord de Just Fontaine.
Fontaine, uno de los máximos goleadores de una Copa del Mundo, logró 13 tantos en una sola edición del Mundial.
Los cinco goles de Messi y los cuatro de Mbappé y Haaland, conseguidos en apenas dos partidos, los acercan a la legendaria marca del francés.
Además, cuentan con una ventaja que Fontaine nunca tuvo: el nuevo formato del torneo garantiza hasta ocho encuentros para quienes alcancen las semifinales, frente a los seis que disputó el galo en Suecia 1958.

El hombre que caminó sobre el agua
Nacido en 1933 en Marrakech, cuando Marruecos era aún un protectorado francés, Fontaine fue un goleador implacable.
Debutó a los 17 años con el USM Casablanca y desarrolló la mayor parte de su carrera en Francia, defendiendo los colores del Niza y del Stade de Reims.
Con este último disputó la final de la Copa de Europa de 1959, que perdió ante el Real Madrid por 2-0. Si Alfredo Di Stéfano le arrebató la gloria continental, un año antes fue el Brasil del jovencísimo Pelé el que le impidió alcanzar la final mundialista.
Fontaine llegó al Mundial de Suecia casi por accidente.
Fue convocado tras la lesión de René Bliard, apenas había disputado cuatro partidos con la selección francesa y, según la leyenda, tuvo que pedir prestados los botines a su compañero Stéphane Brue.
Meses antes había sido operado de un menisco, pero aquel verano todo salió a la perfección.
“En 1958 me habían operado del menisco el 7 de diciembre y el 15 de febrero volví a jugar. Hice todo lo necesario para recuperarme y, de repente, en junio, caminaba sobre el agua. Igual que Jesús”, recordaría en una entrevista con FIFA en 2014.
Los 13 goles de Fontaine
Su actuación fue extraordinaria. Debutó con un triplete frente a Paraguay, marcó dos tantos ante Yugoslavia y uno más contra Escocia.
En los cuartos de final repitió su doblete frente a Irlanda del Norte y anotó en la derrota de semifinales ante Brasil (5-2), partido en el que Francia jugó prácticamente todo el encuentro con un hombre menos tras la lesión de Robert Jonquet.
Cerró su histórica participación con cuatro goles en el duelo por el tercer puesto frente a Alemania, alcanzando así los 13 tantos que aún constituyen el récord absoluto en una sola Copa del Mundo.
Fontaine siempre atribuyó buena parte de su éxito a Raymond Kopa, estrella del Real Madrid y compañero inseparable durante el torneo. Sin embargo, nunca volvió a disputar otro Mundial.
Una fractura de tibia y peroné sufrida en un encuentro contra el Sochaux puso fin prematuramente a su carrera cuando apenas tenía 28 años.
La momia que se remueve
Cuando la FIFA le preguntó en el año 2014 si creía que su récord corría peligro, Fontaine respondió con una historia cargada de ironía:
“Dos egiptólogos encuentran una momia intacta. La observan y descubren que se mueve bajo las vendas. Corren a liberarla y, cuando finalmente puede hablar, pregunta: ‘Perdón, ¿Just Fontaine aún ostenta el récord de goles marcados?’”.
Y así pareció durante décadas.
Messi, Mbappé y Haaland van por el récord de Fontaine en el Mundial
Desde que el alemán Gerd Müller anotó 10 goles en México 1970, nadie logró acercarse seriamente a la marca. Sólo el polaco Grzegorz Lato (7), el brasileño Ronaldo Nazario (8) y el propio Mbappé (8) lograron superar la media docena.
Sin embargo, esta edición ofrece motivos para pensar que aquella famosa momia podría comenzar a inquietarse.
Messi ha calcado el arranque de Fontaine, con cinco goles en sus dos primeros partidos, y además mantiene una racha anotadora mundialista que se remonta a los octavos de final de Qatar 2022.
Mbappé y Haaland, por su parte, han trasladado al Mundial la efectividad que mostraron con sus clubes durante la última temporada: el francés firmó 41 goles en 43 encuentros, mientras que el noruego registró 37 en 45.
No hay que descartar a “CR7”, quien se convirtió en el primer jugador en anotar en seis ediciones diferentes de la Copa del Mundo, al marcar ayer dos en la victoria 5-0 de Portugal sobre Uzbekistán.
Favorecidos por el nuevo formato, con más selecciones y una inédita ronda de dieciseisavos de final, los cuatro delanteros apuntan hacia una marca que parecía inalcanzable.
La pregunta de la momia de Fontaine, que durante décadas sonó segura y hasta burlona, podría encontrar por fin una respuesta diferente.
