En su última reunión de política monetaria, el Banco de México (Banxico) anunció una reducción de 25 puntos base en la tasa de interés de referencia, que pasó del 10.50% al 10.25%.
Esta decisión estuvo marcada por la unanimidad en la votación, un hecho que subraya la confianza renovada de Banxico, dijo un análisis de Valorum Asesoría y Estrategia, con datos recopilados por Vector Análisis.
Llamó la atención el cambio de postura del subgobernador del Banco de México, Jonathan Heath, quien en reuniones previas había votado en contra de ajustes a la baja en las tasas de interés, argumentando la necesidad de mayor certidumbre sobre la trayectoria de la inflación subyacente.
Este giro de Heath no es menor, ya que refuerza la percepción de que las señales positivas en los precios están consolidándose. En octubre, la inflación subyacente —que excluye productos de alta volatilidad como alimentos y energéticos— cerró en 3.8%, una cifra que se encuentra por debajo del 4.0%, límite superior del rango objetivo de Banxico.
Además, esta variable acumula 21 meses consecutivos de disminuciones. Otro punto relevante es el desempeño de la inflación de servicios, que logró caer por debajo del 5.0% anual gracias a una baja en la categoría de “otros servicios”, cuyo nivel rompió la barrera del 6.0%. Otro dato que influyó en la postura más optimista del banco central es la tendencia de la “inflación subyacente no esperada”, que ha mostrado niveles negativos durante 11 meses consecutivos. Este indicador, que mide las desviaciones respecto a las proyecciones de los analistas, subraya que las estimaciones del mercado no siempre son infalibles, ya que anteriormente se consideraba poco probable que este índice bajara del 4.0%.
Cambios profundos
Tras la reunión, la gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez, abrió la posibilidad de que en los próximos meses se realicen ajustes más significativos en la tasa de interés, de hasta medio punto porcentual o más. Esta es la segunda ocasión en la que Rodríguez sugiere esta medida, lo que aumenta la probabilidad de su implementación en diciembre. Sin embargo, la gobernadora fue enfática en que cualquier movimiento estará condicionado por los resultados inflacionarios de las siguientes semanas y por el contexto internacional.
Victoria advirtió que persisten riesgos importantes para la estabilidad económica, especialmente considerando posibles choques externos. Entre estos, mencionó las tensiones geopolíticas globales y el posible impacto del cambio de administración en Estados Unidos, un evento que podría generar volatilidad en los mercados financieros.
Uno de los primeros efectos de un choque externo, explicó, sería un aumento significativo en la volatilidad del tipo de cambio, lo que obligaría a Banxico a actuar. En primera instancia, el banco podría intervenir en el mercado a través de la Comisión de Cambios. Sin embargo, el banco central podría optar por elevar nuevamente las tasas de interés, aunque esta opción tendría un impacto más contractivo en la economía que hacerlo desde un nivel inferior.
Si bien las señales son alentadoras, la cautela sigue siendo clave para garantizar que la economía mantenga su estabilidad ante posibles riesgos externos.
La reunión de diciembre, aseguran, será decisiva, tanto para los mercados como para la estrategia económica del próximo año. Todo parece indicar que Banxico seguirá apostando por ajustes graduales, pero no descarta pasos más audaces si las condiciones lo permiten.
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