Nos comentan que…
A la lista de casos de políticos en líos con el alcoholímetro, a propósito del reciente arresto de Renán Barrera Concha, se suma uno que publicó el Diario en julio de 2004, durante el sexenio de Patricio Patrón Laviada: el diputado federal priista Paulino Canul Pacab fue detenido en un retén en una madrugada de domingo “en completo estado de ebriedad”, según la prueba que le practicó la entonces Secretaría de Protección y Vialidad. De acuerdo con el reporte publicado, Canul Pacab nunca se identificó como legislador –legalmente tenía fuero– y fue llevado a la cárcel pública. Fue liberado en la mañana del domingo, después de que el entonces secretario de Protección y Vialidad, Javier Medina Torre, se dio cuenta de su detención al revisar la lista de arrestados de la jornada sabatina, que fueron nada menos que 73. Paulino Canul fue secretario general de la Sección 57 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y funcionario de la Secretaría de Educación del gobierno del Estado.
Para mantener contentos a los taxistas de Mérida afectados por el servicio de transporte por medio de las plataformas tecnológicas, la Dirección de Transporte del gobierno del Estado otorgó 1,000 nuevas concesiones en Mérida para las cooperativas, para el FUTV y a los que durante años trabajaron como piratas. El regalo político también tiene la intención de disminuir la cobertura que tiene la plataforma Uber y tener como aliados a los taxistas de todas las organizaciones para las elecciones del 1 de julio próximo. El Volante recibió 500 concesiones, los piratas 150 y las cooperativas de 25 y 50. Por esta razón hoy día se ven nuevas marcas de taxistas y cientos de ellos que circulan sin placas. El gobierno no ha informado oficialmente de la ampliación de las concesiones que dio casi al final de su administración.
