Distinguir lo esencial

Mario maldonado Espinosa (*)

Cada campaña o proceso electoral es diferente. Sin duda, así es. Cada vez que estamos inmersos ante una elección para cargos populares se dan contextos que en la anterior o que en años pasados ni se imaginaban.

Aparte de la cuestión numérica en que padrón electoral cambia constantemente, por la depuración de personas que ya no votan por diversas circunstancias o que son dadas de baja, también es cierto que hay nuevos votantes cada vez.

A suela y sudor…

Las campañas antes se hacían a suela, sudor y saliva. Era la forma más convincente para atraer el voto (en algunas partes todavía dan resultados). Ahora a las campañas de grandes concentraciones o mítines hoy se les suman las virtuales o tecnológicas.

En efecto, en estas elecciones hay un factor que no se puede soslayar y es precisamente la utilización de los medios electrónicos y las redes sociales. Desde luego que no puede desestimarse el impacto y el papel que también tienen los medios de comunicación (prensa, radio y televisión) serios, ya sean impresos o digitales.

No hay campaña, ni candidato que hoy no haga uso del Whatsapp, Facebook, Twitter, Instragram o de cualquier otra red o plataforma social. Los conocedores dicen que se han ganado campañas con alguno de estos medios digitales. Hay quienes incluso se aprovechan de la falta de regulación de éstas para seguir haciendo campaña sin restricción.

Existe una necesidad innata del ser humano de relacionarse y comunicarse con sus semejantes, pero la vida moderna es muy limitada para hacerlo de manera personal. Actualmente, en cuestión de minutos y casi en tiempo real se puede enviar información, noticias, imágenes, vídeos, transmisiones en vivo o datos que llegan a miles de personas.

Esta situación fue bien aprovechada en la precampaña que acaba de concluir. Tan es así, que hoy en día están de moda los “community managers”, es decir, los expertos responsables de construir, gestionar y administrar la comunidades online creando y manteniendo relaciones constantes y atractivas con los usuarios de internet.

En las casas, adultos, jóvenes y hasta niños tienen celular, computadora o tableta en donde se enteraron de las propuestas de la pasada precampaña. Hasta en las comunidades más alejadas internet y las redes sociales son lo común.

Luego entonces en las precampañas las plataformas digitales tuvieron un papel importante. Creemos que en la campaña que comenzará en el mes de marzo no será la excepción.

Hay un sector que se debe tomar en cuenta en estas elecciones y es precisamente la generación de los jóvenes que nacieron en los últimos años o los “millennials”, como se les conoce. Nacieron entre 1980 y 2000, y tienen una forma diferente de pensar a la tradicional, con un alto interés en la tecnología, y quienes están en constante interacción con alguna pantalla o dispositivo electrónico. Por eso las campañas sin duda serán diferentes en este 2018.

Pero hay algo que no debemos dejar pasar y es distinguir entre la descalificación y las propuestas para resolver los problemas de nuestra sociedad. Hay muchas cuestiones como la vergonzosa corrupción e impunidad, el desempleo, la pobreza que necesitan ser resueltas urgentemente.

Que los medios digitales sean parte de la solución y no del problema. Hay que diferenciar entre la demagogia digital y las propuestas serias y viables. Llegarán al votante infinidad de mensajes y noticias por los medios tecnológicos intentando convencer o sembrar caos.

Seamos inteligentes… sopesemos todo de manera consciente, vivimos en un país de libertades, pero que esa libertad no se convierta luego en malas decisiones. ¡Miremos lo esencial!— Mérida, Yucatán

mariomaldonadoe@gmail.com

@mariomaldonadoe

Asesor jurídico

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán