En la Filey
Raúl Alcalá Erosa (*)
Cuando ya parecía llegar a su fin la Feria Internacional de la Lectura del Libro en Yucatán —Filey— en su edición 2018, la presencia siempre esperada de don Armando Fuentes Aguirre, mejor conocido por su pseudónimo “Catón”, puso el toque de humorismo durante la presentación de su más reciente producción literaria: “Don Abundio el del potrero”.
Como es ya costumbre, la presencia del autor de “Mirador Norteño” colmó la capacidad de asientos del Salón Uxmal destinado para uno de los más esperados eventos de esta semana cultural anual en nuestra ciudad.
Asiduo lector de Catón, uno de sus “cuatro lectores”, como soy desde hace mucho tiempo, me permití en esta ocasión acercarme al autor de “Mirador Norteño” para obsequiarle algo que le provocaría una sonrisa, al menos, a cambio de las miles de carcajadas con las que nos ha alegrado tanto a este servidor, como a sus otros “tres lectores”.
Después de pensarlo un tiempo, recordé un artículo en especial de su gustada columna, “De política y cosas peores”, en el cual deja ver su gran afición al séptimo arte, y su admiración a varios artistas, hoy llamados “clásicos”, como David Niven, con su Oscar por “Mesas Separadas”; mencionando también a Jack Gliford, “en Cocoon”, del cual cita su emblemática frase: “El asesino es el mayordomo”, con su prodigiosa memoria fílmica.
Después de leer nuevamente aquel artículo, publicado por el Diario de Yucatán, pude “descubrir” su especial predilección por una artista a la cual le dedica mucho más espacio que a los antes mencionados. Se trataba de cierta actriz que quizá su verdadero nombre nos diga poco, o nada: Margarita Carmen Cansino, pero que al escuchar su apelativo artístico, la cosa cambia: Rita Hayworth, cuya sola mención hacía soñar a muchos, incluyendo las cientos de miles de tropas americanas que solicitaban su presencia en los intermedios bélicos, para “levantar la moral” de los soldados al escuchar su aterciopelada voz y sus sensuales danzas antes de tomar las armas.
Entonces decidí que un buen obsequio al también autor de “Manganitas” podría ser precisamente la clásica foto “pinup” de “Gilda” (1946), luego de bailar y cantar el tema “Put the blame on Mame” (“Échale la culpa a Mame” — publicada en la portada de la revista “Life”— que llevó a Rita a la fama.
Luego de formarme hasta el último lugar, a la hora de los autógrafos en el libro presentado, como es costumbre, al tocarme en turno extendí la foto de la Hayworth a las manos del estimado escritor saltillense, resultando cortas mis expectativas al ver su rostro sonriente transformarse en sonora y sincera carcajada, con la promesa expresada de ponerle un marco adecuado e instalarla en su estudio al retornar a su natal Saltillo. “A mi querida esposa, que hoy no pudo acompañarme, le va a encantar tu obsequio”, me dijo el carismático caballero, al darnos un cordial abrazo de despedida con la promesa de un nuevo encuentro el próximo año.— Mérida Yucatán.
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Arquitecto, escritor e historiador yucateco
