Mérida sufre
Jorge Luis Robleda Moguel (*)
De manera ocasional en las páginas del Diario he escrito artículos deportivos o panegíricos a personajes que han fallecido. Por primera vez platicaré de un tema de actualidad del que debido a mis nuevas obligaciones como presidente de la Federación Mexicana de Golf, A. C., que me fuerzan a estar bastantes días de cada mes en Ciudad de México, estoy bastante empapado: Mérida, esta hermosa ciudad que no se parece a otra, está sufriendo los embates del enorme crecimiento del tráfico vehicular por todos lados y de manera espectacular.
Hablemos de Ciudad de México (CDMX, como ahora se le conoce y no D.F.); ahí el tráfico es infernal y hace que los capitalinos y quienes llegan ahí vivan todos los días en sus automóviles, ya sean particulares, taxis o los ya casi 90,000 Ubers que transitan por todo el Valle de México. Ellos han tenido que aprender a trabajar en sus vehículos y hacer mucho más eficientes sus recorridos, sean de trabajo o sociales.
Todos los días hay más de 50 obras viales que las autoridades capitalinas y del área conurbada del Estado de México destinan a mejorar el tráfico y a aumentar la vialidad. Esto último es lo que pronto pasará en Mérida; es más, ya empezó. Aquí, los grandes calificativos de Ciudad Blanca, la ciudad más segura del país, el gobierno estatal mejor calificado y demás atributos han hecho que exista un “boom” de la construcción en todos los frentes: más de 10 hoteles en construcción, varios más en estudio; al menos dos gigantescas plazas comerciales, Vía Montejo, la isla en cabo norte y muchísimas más de menor tamaño, y cientos de departamentos que no terminan de aceptar los yucatecos, aunado a miles de casas en los cuatro puntos cardinales de la ciudad, para todos los bolsillos.
Y para rematar el cuadro, en los últimos tres años las agencias de automóviles han vendido en el estado la mayor cantidad de vehículos del país. Ante la gran deficiencia del transporte público y las enormes facilidades para adquirir un vehículo (hasta 60 meses sin intereses), decenas de miles de automotores transitan por una ciudad sin grandes vialidades, con calles estrechas, avenidas con el mínimo de ancho y un centro histórico que no estuvo preparado para ello.
Por mucho, el periférico se ha convertido en la principal vía de circulación de Mérida; se dice que más de 100 mil vehículos transitan al día. En los últimos años se han construido puentes para que el trafico alrededor de la ciudad esté libre de semáforos y cruceros peligrosos; las autoridades federal y estatal han cumplido en hacerlo más viable, aunque faltan muchos cruces a desnivel para el peatón. Hoy se repara el puente más importante, de mayor circulación, el de la vía de salida a Progreso.
Con un muy importante esfuerzo de las autoridades estatales y municipales, policíacas y de la SCT, se buscan soluciones al tránsito, pero hoy día enormes filas de vehículos se forman en el norte y el oriente de la ciudad, incluyendo la vía a Motul donde también hay obras viales.
A pesar de los operativos de la SSP con decenas de agentes para apoyar el tránsito, los yucatecos y las miles de personas que han venido a vivir en los últimos años debemos hacer acopio de paciencia y tolerancia, y pensar que los tiempos de “paz vehicular” se quedaron atrás.
Sin duda deberemos prever ya nuestras salidas y darles unos minutos más a aquellos que acostumbran ser puntuales, y los que no (que son muchos) pues llegarán más tarde de lo que acostumbran.
De ahora en adelante, Mérida deberá buscar opciones para agilizar el tránsito vehicular, con los consecuentes desvíos y retrasos propios de esas obras. El tráfico llegó para quedarse, ¡esperemos que el caos no!— Mérida, Yucatán.
Presidente de la Federación Mexicana de Golf
A pesar de los operativos de la SSP con decenas de agentes para apoyar el tránsito, los yucatecos y las miles de personas que han venido a vivir en los últimos años debemos hacer acopio de paciencia…
