Manuel Alcocer

Cosas que pasan

Manuel Antonio Alcocer Hernández (*)

Cuando el gobierno del estado planteó al gobierno federal que al visitar México la reina Isabel II de Inglaterra, en febrero de 1975, extendiera su visita a Tizimín, no se encontraba una razón poderosa que justificara que la soberana estuviera en esa ciudad del noreste de la entidad.

Entonces se pensó en la construcción del aeropuerto Cupul al poniente de la ciudad, para que su avión aterrizara, la construcción de un Parque Zoológico que llevara el nombre de la reina, más o menos a un kilómetro de distancia de lo que sería el aeropuerto en un terreno baldío propiedad de los hermanos Saide Sahuí.

También se pensó en un recorrido de varios kilómetros que pasaría por el centro de la ciudad, precisamente sobre la calle 51 entre el parque principal y el palacio municipal, que llevaría a la distinguida visitante y a su esposo el príncipe Felipe en un vehículo convertible a las instalaciones del CBTA 14, al oriente tizimileño, donde en el auditorio se ofrecería a los visitantes una comida yucateca.

Se hicieron preparativos adicionales que ya se han comentado hasta la saciedad y que resultaron del agrado de la soberana. Todo esto se cumplió al pie de la letra, pero cuando se planeó todo lo que se pretendía el gobierno estatal no contaba con recursos suficientes para todo lo que se haría, lo que hizo que interviniera el gobierno federal enviando a Yucatán a un funcionario de la Secretaría de Educación, el C.P. Manuel Vila Campos, quien se encargó, en coordinación con el entonces diputado local tizimileño Paulino Romero Conde, de que todo se realizara sin contratiempos.

Se puede decir que se realizó un trabajo de urbanización al pavimentar calles e instalar fluido eléctrico por donde pasaría la reina Isabel II. En el auditorio del CBTA 14 se construyó un baño con maderas preciosas que solamente utilizaría la soberana. A mí me tocó vivir todo eso porque era regidor del ayuntamiento que presidía Carlos Alamilla Rodríguez. Fue un acontecimiento que hasta la fecha se comenta y que forma parte importante de la historia de Tizimín.

Hoy, un grupo de tizimileños están empeñados en hacer de su comunidad una ciudad turística, lo que se acentuó y cundió entre la población por el trabajo de restauración que el INAH realiza en las ruinas de Kulubá, lo que ha tenido amplia difusión. Pero para recibir al turismo interesado en la arqueología se requiere de urbanizar cuando menos el centro tizimileño en una extensión que abarque las calles que circundan el parque Francisco Cantón y el palacio municipal y quizá dos manzanas a la redonda.

Se tendrían que contratar, como he mencionado en algún artículo anterior, los servicios profesionales de un arquitecto o ingeniero con maestría urbanística para que defina el tipo de trabajo que habría qué hacer para cambiar el rostro del centro tizimileño.

Los profesionales en urbanismo sabrían el tipo de lámparas, los cambios en el parque y en algunas calles si fuera necesario y todo lo que se requiera para que el turista tenga la impresión agradable que da un pueblo con cara bonita. Y no digo que la actual sea fea, pero quizá no sea la apropiada para una ciudad que quiera captar recursos por medio de la industria sin chimeneas.

Desde luego que lo primero que se pensaría es que el costo de lo que se pretende está muy por encima del presupuesto con que cuenta Tizimín. Habría qué gestionar ante las secretarías correspondientes lo necesario para llevar al cabo un proyecto así.

Resulta que el señor Manuel Vila Campos es el padre del actual gobernador Mauricio Vila Dosal, ante quien el alcalde tizimileño gestionaría la urbanización del centro de la ciudad.

La vida está llena de circunstancias y no sería casual que Vila Dosal se encargue de una obra que beneficie a un municipio yucateco. Ya su padre hizo lo propio en su momento y esa podría ser una motivación para el gobernador Mauricio Vila, independientemente que ha demostrado su interés por el desarrollo de las comunidades yucatecas y no creo que Tizimín sea la excepción, sobre todo que su secretario de Desarrollo Rural (Jorge André Díaz Loeza) es tizimileño. A ver.— Tizimín, Yucatán.

manuelantonio1109@hotmail.com

Cronista y exalcalde de Tizimín

 

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