Por Sac-Nicté
Seleccione para escuchar: Tunkul Político: “Corte de caja de los acontecimientos de 2021”
¡Hola amables lectores! Pues aquí vamos, estrenando año, iniciando el 2022. Los Tunkules Amigos les hacen llegar por este conducto sus mejores deseos de que la salud, la armonía y los mayores logros les acompañen durante los 365 días de este año.
Las celebraciones y pachangas –grandes o pequeñas- estuvieron presentes. Los Tunkules no se hicieron de la boca chiquita, así que comieron y comieron, felicitaron, reflexionaron, se trazaron propósitos y disfrutaron el amanecer del año nuevo. Pero cumpliditos y tercos como son, no pararon de mandar mensajes, por cierto, algunos muy parecidos a un corte de caja sobre los acontecimientos del terminado 2021, así que mejor sin más preámbulos pasamos de una buena vez ¡A darle!
El año pasado se fue dejando una estela de pocos claros y un buen número de oscuros. Hubo de todo como en botica: para empezar, el coronabicho estuvo imparable, aunque el proceso de vacunación a la población mayor de 18 años, a los adolescentes de 12 a 17 con comorbilidades y las primeras dosis a población abierta para los de 15 a 17, dio un pequeño respiro de tranquilidad en medio de la contingencia sanitaria.
Pero la nula atención a los efectos causados por la pandemia a la salud mental y emocional, es uno de los oscuros más notorios ante el incremento exponencial de la violencia doméstica, asesinatos, feminicidios y suicidios que lamentablemente se hicieron presentes.
Otro tema que acaparó atención sobre todo durante la primera mitad del año pasado fue el proceso electoral en el que se votó por diputados federales, diputados estatales y los 106 ayuntamientos de la entidad. Los jaloneos, broncas, negociaciones y demás chuladas al interior de los partidos por la asignación de candidaturas fueron duros y tupidos. El chapulineo de un partido a otro se hizo más presente y descarado que en ocasiones anteriores, aunque como siempre, el tricolor se mantuvo como el mayor proveedor de candidatos a los demás partidos. ¿Masinó?
El mapacheo institucional, el acomodo de resultados y varios elementos de lo que se consideraba antiguamente como una elección de estado, marcharon en caballo de hacienda, a vista y paciencia de casi todos, pero sin que pasara nada extraordinario, confirmándose aquel refrán de que las cosas de Yucatán, hay que dejarlas como están. ¡Qué tal!
En el ámbito gubernamental las fotitos, los videos, la promoción personalizada de funcionarios públicos, en clara violación al penúltimo párrafo del artículo 134 de la Constitución de la República, fueron prácticas cotidianas, sin que tampoco haya pasado nada.
En materia de seguridad pública, el asesinato de un policía dio mucho de qué hablar; y el sonado caso del joven Ravelo exhibió tremendamente a la dependencia estatal que tiene a su cargo la procuración de justicia en el estado; cero y van dos fiscales seriamente cuestionados, pero consecuentemente con la política de impunidad, tampoco pasa nada.
¡Ah! pero la “anuncitis” y la presumida de presuntos reconocimientos fueron cosas de casi todos los días: premios, convenios, astilleros, transparencia, anticorrupción, aeropuerto, fábricas, viajes, estadio insostenible y un titipuchal de asuntos por el estilo, llenaron la agenda pública.
El Tunkul Viperino nos comentó que si aquel quinquenio del horror que padecimos fue etiquetado como el de las primeras piedras, a lo mejor el presente sexenio se conocerá como el de los anuncios falaces, porque ni siquiera las primeras piedras se ponen, al menos, hasta ahorita. Vamos a ver, dijo un ciego…
Iniciamos este año 2022 con un aluvión de incrementos a los impuestos existentes y la creación de otros, tanto en el orden estatal como en el municipal; padeciendo los efectos de la crisis económica acrecentada por la contingencia sanitaria; confrontando el rebrote, nueva ola o como se quiera llamarle de contagios del coronabicho; con el anuncio de una aplicación digital supuestamente para ubicar los principales puntos de contagio, herramienta que curiosamente nos hace recordar la novela “1984” de George Orwell; con la prevalencia en buen número de los asuntos públicos, de opacidad, manipulación, corrupción y el manto protector de la impunidad.
Pero lo verdaderamente importante, es que el compromiso, la fortaleza, la determinación de avance, el amor a la familia, la resiliencia y las capacidades del pueblo yucateco, están muy presentes en este inicio de un nuevo año. Y como nos estamos poniendo demasiado reflexivos y hasta medio romanticones, mejor aquí le paramos. No se vaya con ninguna finta, mantenga todas las medidas de prevención sanitaria, cuide los pesitos, póngale todas las ganas al vivir de cada día, manténgase pendiente de los acontecimientos y por favor no olvide que ¡Nos leemos a la próxima! Mérida, Yucatán, a 03 de enero de 2022.
