Finanzas con Kookay
Una de las cosas que más llama la atención a los pequeños inversionistas que se inician en ese mundo es el poder comprar acciones de empresas grandes, con reconocimiento y con mucha solidez, conocidas en el ámbito financiero como Blue chips. Ejemplos de éstas, sólo por mencionar algunos, serían Microsoft, Amazon, Apple, Coca-Cola, entre otros.
El precio de adquisición de una acción de estas empresas por lo general es elevado. Por ejemplo, el precio de una acción de Amazon al cierre de 6 enero de 2022 era de $66,951.59 pesos mexicanos.
Una opción para adquirir estas acciones para quienes no cuentan con grandes sumas de dinero es comprar fracciones de acciones. Esta opción la tenemos disponible en México en empresas como la Casa de Bolsa GBM+ y la Fintech Flink.
La primera empresa en ofrecer fracciones de acciones fue la Fintech Flink y, a finales del año pasado, la Casa de Bolsa GBM+ estableció una alianza con la empresa estadounidense DriveWealth, LLC para ofrecer acciones fraccionadas desde su plataforma a inversionistas mexicanos.
Con solo 20 pesos mexicanos se puede comprar una fracción de cualquier acción y obtener la parte proporcional de las ganancias (o pérdidas) que dicha acción genere, así como la parte proporcional de los derechos corporativos correspondientes. Además de las acciones, en estas plataformas también se pueden comprar fracciones de ETFs (Exchange Traded Funds) que son canastas de acciones que ayudan a diversificar de manera sencilla un portafolio.
Si bien las empresas que venden acciones fraccionadas ofrecen llevar al cabo la compra-venta sin comisiones de corretaje (comisión que se paga al intermediario por cada venta y compra de acciones), la manera en la que estas plataformas obtienen ganancias se da por el diferencial que cobran en el tipo de cambio al momento de comprar y vender las acciones extranjeras.
Un aspecto muy relevante a tomar en cuenta al momento de invertir en estas plataformas es el tema impositivo. Al comprar acciones completas desde una Casa de Bolsa mexicana, se pagan impuestos del 10% sobre la utilidad que se obtiene por el diferencial entre el precio al que se compró y vendió una acción. Esta misma tasa también aplica para acciones extranjeras completas compradas desde una Casa de Bolsa mexicana, siempre y cuando se llene el formulario llamado W8-BEN que sirve para evitar una doble retención de impuestos.
En el caso de las acciones fraccionadas, al estar utilizando los servicios de un bróker extranjero, la tasa impositiva dependerá del nivel de ingresos del inversionista y será su obligación realizar el cálculo y pago de impuestos.
Otro punto muy importante que se debe tener en cuenta es que lamentablemente quienes realicen inversiones en acciones no podrán pertenecer al nuevo Régimen Simplificado de Confianza (RESICO), que facilita el pago de impuestos y que tiene una menor carga impositiva. Esto, sin lugar a duda, tendrá un fuerte impacto negativo en el avance que se tenía en la cultura bursátil en nuestro país.
Las fracciones de acciones son una herramienta más al alcance de cualquier persona que quiera ir formando un patrimonio, pero como siempre, la recomendación es informarnos sobre todos sus aspectos y recordar siempre que este tipo de inversiones se recomienda para un horizonte de inversión de largo plazo y con una debida diversificación.— Mérida, Yucatán.
marisol.cen@kookayfinanzas.com
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Profesora Universidad Anáhuac Mayab, presidenta del Comité Técnico de Responsabilidad Social del IMEF Yucatán
