Ver, oír y contar
Con el pie derecho tamborileando en el piso, don Polo Ricalde y Tejero seguía el ritmo de aquel alegre bolero “Linda boca”, que Yahal Kab interpretaba con la maestría a que nos tiene acostumbrados.
—¡Pero miren nada más a quién tenemos aquí! ¡No puedo creer que tan insigne personaje se haya dignado venir a la Plaza Grande! —Ángel Trinidad no salía de su asombro—. Lo vi desde el Olimpo y no podría creer que se tratara de usted. ¡Esto sí es una sorpresa!
Sin dejar de llevar le ritmo, y con rostro alegre, don Polo expuso que “el Centro también es mi hogar”.
—Todo Mérida es nuestra casa —sentenció—. ¿Cómo no venir a disfrutar el festejo por su aniversario 480? Nunca te lo he dicho, pero procedo del Centro, como todos los de mi generación. Recorrí sus calles hasta hacer surco mucho antes que nacieras.
Terminado el festejo, don Polo estaba tan extasiado —Ángel Trinidad no sabía si por la música o por volver al Centro—, que invitó un helado y después un café a su amigo.
La charla transcurrió con más alegría y fluidez de la acostumbrada, recordando anécdotas de las andanzas juveniles de don Polo en el Centro.
—Bueno, de eso hablaremos en forma más abundante después. El gran año electoral que empieza es lo que hoy nos ocupa.
—Pero —replicó Ángel Trinidad—, ni siquiera hay elecciones en Yucatán. Tampoco nacionales.
—¡Cuantas veces debo decirte que en política hay que estar pendientes de todos los flancos y escenarios de las batallas —y, tras advertir esto, don Polo se soltó a hablar del tema que le apasiona:
Apenas hace unas horas, dijo, la diputada federal Laura Fernández dio el “chapulinazo”. Como no encontró posibilidades de ser la candidata de su partido, el Verde, para la gubernatura de Quintana Roo, hizo lo que ya se ve como una costumbre —y debería aún escandalizarnos—: cambió de filas, no por ideología ni por una mejor posición para llevar al Congreso las demandas de sus representados, sino para buscar ser candidata. No es la primera vez que lo hace. Primero estuvo en el PRI y luego llegó a la alcaldía de Puerto Morelos cobijada por el Verde en alianza con Morena. Es decir, se acaba de convertir en prófuga de la 4T.
Fernández Piña vio esfumarse sus posibilidades dentro del Verde porque éste le venderá caro su amor a Morena, donde ya prácticamente tiene amarrada la candidatura Mara Lezama, alcaldesa de Benito Juárez. Si la alianza PAN-PRD-PRI decide lanzar a Laura, la contienda en el vecino estado será una histórica lucha entre mujeres.
En la jornada electoral del próximo domingo 5 de junio, Quintana Roo elegirá, además de gobernador (a), a los 15 miembros por mayoría del Congreso y diez de representación proporcional, los famosos plurinominales.
Otros cinco estados celebrarán elecciones ese día: Aguascalientes, Hidalgo, Oaxaca, Tamaulipas y Durango. En los cuatro primeros únicamente se elegirá gobernador. En Durango, además, a 39 presidencias municipales.
—Es decir —don Polo se frotó las manos—, nos espera un calendario electoral sabroso en 2022, que ya se empezó a calentar por los conflictos internos del PRI por las elecciones en Hidalgo, donde Omar Fayad quiere poner a su delfín y Alito, ceder ese estado, históricamente priista, al PAN y PRD.
En Tamaulipas, siguió, la duda es qué sucederá con el gobernador saliente, lo mismo que en Durango. El de Aguascalientes, por su parte, no las lleva todas con el líder de su partido, Marko Cortés, al que llamó “rajón” y lo acusó de que “solo sabe perder elecciones”.
El choque vino después que el propio Cortés reconociera que, de las seis gubernaturas, su partido solo ganaría una, justamente Aguascalientes.
—Lo dicho —externó después de saborear su expreso cortado—, las elecciones en este 2022 se van a poner buenas.
Además, prosiguió, antes de eso, y en caso de que las firmas sean avaladas por el INE, el 10 de abril se celebraría el referéndum revocatorio de la Presidencia de la República.
—¿Se refiere usted a esas firmas que incluyen fotos de muertos y de perros en una aplicación móvil?
—…y hasta de objetos. ¡Una chulada!
Se trata, explicó retomando el hilo, de que al menos se recabe el 3% de las firmas de los integrantes del padrón electoral de por lo menos 17 estados para que se dé luz verde al ejercicio. Las firmas ya se entregaron y el INE está en proceso de revisión. El 4 de febrero debe anunciar si se logró la validez. De ser así, el referéndum se celebraría el 10 de abril.
—¿Qué pasará si el INE declara inválidas las firmas? —interrumpió Ángel Trinidad.
—Lo menos grave será la andanada de críticas al instituto desde el púlpito oficial. Lo más grave será la toma por asalto al INE desde Palacio Nacional. La ciudadanía deberá hacer una defensa heroica para evitarlo.
—¡Vaya! —exclamó Ángel Trinidad con preocupación—. ¡Tanto trabajo que costó su autonomía…! Oiga, y qué pasará si en la consulta popular gana la opción a favor de la revocación de mandato.
—Bueno, pues el dictamen aprobado dice que “los resultados son de cumplimiento obligatorio cuando participen al menos el 45 por ciento de los ciudadanos inscritos en la lista nominal de electores, y de éstos el 65 por ciento se expresen a favor de la revocación”. Dicho esto, si el resultado es adverso a AMLO, dejaría el cargo al día siguiente, asumiría el secretario de Gobernación…
—Recién nombrado y paisano de López Obrador, por cierto…
—…en tanto el Congreso nombra a un presidente interino
—Y ya sabemos quién tiene mayoría en el Congreso.
—¡Vaya! Cada vez te adentras más en el mundo de la política —expresó don Polo con satisfacción.
—Y usted debería adentrarse con más frecuencia al centro de la ciudad. Mérida no solo es el Norte —repuso Ángel Trinidad con una sonrisa.— Mérida, Yucatán.
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@olegariomoguel
Director de Medios Tradicionales de Grupo Megamedia
