Eduardo Huchim Omnia
Eduardo R. Huchim, periodista.

En Carlota Armero, sede del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), hay un Magistrado que en estos días anda con ánimo celebratorio, feliz porque, tras una embestida asimétrica y diversificada, logró anular las aspiraciones de una candidata a doctora en Derecho que, con las mejores credenciales y una exitosa trayectoria, buscaba legítimamente un asiento en la Sala Regional Especializada del TEPJF, en cuya Sala Superior labora desde los tiempos del recordado José Luis de la Peza.

No sólo eso, el Magistrado contribuyó además a frustrar las candidaturas de dos de sus propias colaboradoras, quienes también formaban parte de la terna rechazada el martes 3 de octubre en el Senado de la República.

Después de vejarla a gritos, luego de hostilizarla hasta obligarla a renunciar a su empleo en su ponencia e irse a otra, el Magistrado acusó de traición a la futura doctora. Coincidentemente aparecieron en cuentas apócrifas de X (antes Twitter) ataques contra ella, y también coincidentemente, dos funcionarios cercanos perdieron sus puestos en el Tribunal y en el INAI.

En la consumación de su venganza, el Magistrado tuvo el acompañamiento —voluntario o no, pero sí decisorio— del presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Eduardo Ramírez Aguilar, y de la bancada de Morena. Irónicamente, la “razón” para rechazar a las candidatas era que provenían de la ponencia del Magistrado.

Con esa “razón” se invisibilizaron las trayectorias de tres mujeres valiosas, sus merecimientos y sus esfuerzos para figurar en una terna aprobada por la Suprema Corte.

¿Sabrán los senadores de la preparación y el estudio que realizaron las aspirantes para quedar en la terna tras un riguroso proceso de la SCJN, que incluye ensayos, entrevistas y comparecencias-examen ante los ministros?

Como pregunté en un mensaje de X el lunes 2 de octubre, ¿ignoraban en el Senado que devolver a la SCJN la terna en realidad equivalía a complacer al Magistrado al que detestan?

Al menos los cabilderos de la senadora Citlali Hernández algo debieron saber porque, en el caso de la secretaria general de Morena vs. Ricardo Salinas, el Magistrado presentó un proyecto que favorecía a la legisladora y confirmaba la resolución de la Comisión de Quejas del INE que ordenaba al propietario de Televisión Azteca retirar diversas publicaciones en la red social X, así como abstenerse de realizar manifestaciones agresivas contra ella.

Es de suponerse que los cabilderos también supieron que el proyecto del Magistrado no sería aprobado —como no lo fue—, aunque quizá le agradecieron —¡oh ironía!— su “gesto” contra la violencia política de género.

Con todo, hay que compadecer al Magistrado. Sus risas y celebraciones difícilmente serán permanentes, sobre todo cuando se sepa que nadie lo traicionó (versión que él quiso vender a sus amigos) y cuando sus involuntarios cómplices del Senado se percaten de a quién complacieron con su rechazo a la terna.

¿De dónde vino la “orientación”?

En el video de un evento de Movimiento Ciudadano, se escucha el audio encimado de una reunión de senadores morenistas, previa a la sesión del martes 3. En ese audio, Eduardo Ramírez, presidente de la Jucopo, se habla de la terna para magistrada de la Sala Especializada.

“Se consultó la decisión”, como se hace siempre, y “la orientación que nos dieron es que se desechara”, se escucha decir al senador (Andrea Becerril y Georgina Saldierna, “La Jornada”, 4/10/23). Por tanto —añadió—, los senadores morenistas deberían anular sus votos para que la terna no alcanzara la mayoría calificada y se devolviera a la Corte.

Así votaron efectivamente los morenistas, pese a que su compañera de bancada y presidenta de la Comisión de Justicia, Olga Sánchez Cordero, presentó un dictamen por el cual se establecía que las integrantes de la terna eran elegibles y reunían todos los requisitos para ocupar —cualquiera de ellas— la vacante en la Sala Especializada del TEPJF.

Al hablarse del video, en la sesión del pleno senatorial, legisladores de oposición —que reiteradamente culpan de todo al presidente Andrés Manuel López Obrador— atribuyeron a Palacio Nacional la “orientación”, pero el presidente de la Jucopo no mencionó el origen de la “indicación”.

Resulta poco creíble que el Presidente se ocupe del Magistrado y su ponencia por varias razones, pero en particular porque es un hombre inteligente y la torpe decisión revela que quien la emitió tiene un grave problema de desinformación. ¡Ay de la 4T si sus desorientados “orientadores” repiten torpezas como esa!— Ciudad de México.

@EduardoRHuchim

Periodista

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán