Fernando Ojeda Llanes (*)
La actividad empresarial siempre ha sido dinámica, con esto quiero decir que cuando se inicia un negocio y tiene éxito, puede crecer en forma automática, digamos que partiendo de una pequeña organización, en poco tiempo aumenta su demanda y tiene que enfrentarse a un crecimiento espontáneo —sin planearse—, por lo que tiene que contratar más personal, aumentar sus compras y niveles de inventarios para cumplirle a sus clientes, se enfrenta a muchos problemas de financiamiento, controles internos, así como con nuevos procesos; este tipo de crecimiento tiene altos riesgos.
Otra forma de crecer es cuando una empresa en sus primeros años va adquiriendo mercado y su crecimiento es pausado, esto le permite organizarse con mayor oportunidad para hacer frente a una demanda regular pero de crecimiento sostenido, su planeación es a corto plazo y exitosa, llega el momento de que piensa en su futuro y para esto realiza una técnica de planeación estratégica para abrir más mercado en otros lugares geográficos, mejorando sus sistemas de producción, comercialización y distribución, utilizando sus propios recursos financieros o adquiriendo financiamiento externo basado en eficientes proyectos de inversión.
La planeación estratégica de largo plazo es una técnica que permite diseñar las diferentes directrices cuyo seguimiento da lugar al diseño de diferentes proyectos para llegar a los objetivos propuestos.
Necesario seguimiento
En lo personal a este tipo de trabajo le llamaría planeación y acción estratégica, esto debido a que hay empresas que solo hacen el ejercicio de planear y no ejecutan lo señalado en este ejercicio o si realizan la acción, no le dan el seguimiento adecuado y se enfrentan a muchos riesgos y problemas que no tendrían razón de ser si el sistema de seguimiento hubiese sido el adecuado y no que los asuntos surjan de forma espontánea.
Una tercera forma de crecer es aquella que cuando la empresa ha llevado a feliz término su crecimiento propio a corto y largo plazo denominado orgánico, requiera cubrir mercados u otros productos que no están a su alcance, de esto nace el crecimiento inorgánico que consiste en comprar mercados o productos adquiriendo empresas competidoras o de productos sustitutos.
La compra de una empresa para crecimiento inorgánico es todo un proceso financiero y comercial.
Primero hay que investigar qué empresa está con buena posición en el mercado y que sus dueños por motivos especiales, pretendan venderla; ya establecido el contacto y hecho el compromiso de compra venta, es necesario hacer la valuación del negocio para establecer y negociar el precio de compra, ya habiendo llegado al acuerdo del precio, se determinan las fuentes de financiamiento propios o externos. El área comercial y producción en su caso, previamente estudiaron la conveniencia de comprar la empresa. El comprador inicia una auditoría del negocio que se llama proceso Due Dillinger, que es otro boleto a comentar posteriormente.
Ya cubiertos todos los requisitos legales, fiscales y financieros de la compra se procede a recibir la empresa con toda su organización y se inician las operaciones tratando de buscar elementos de “sinergia”, “el término sinergia es de origen griego y su traducción más fidedigna es la de cooperación o trabajo en conjunto. En tiempos actuales se trata de un concepto relacionado a una labor compartida entre dos o más agentes con un único fin: obtener un resultado mayor al esperado por separado”, o sea obtener mayor eficiencia con los mismos o menores recursos, esto logra que se mejore el flujo de efectivo de la empresa adquirida.
El adquirir una empresa por otra empresa en marcha, lleva al gobierno corporativo a diseñar una serie de estrategias, tanto de producción como comerciales y financieras, esto en virtud de que la adquirida tiene toda una organización que debe ser aprovechada, debido a la experiencia del negocio. Para utilizar la sinergia es necesario hacer un estudio de la organización en conjunto con el objeto de no duplicar esfuerzos o personal ejecutivo, por ejemplo, si las dos empresas tienen su dirección de finanzas, se puede simplificar concentrando las operaciones en una sola aprovechando el talento de las personas que la componen, así puede hacerse con los demás departamentos funcionales. Una forma de establecer sinergia es utilizando un solo departamento de Tecnología de la información TI, utilizando el sistema de información mas poderoso de las dos empresas.
Otro elemento importante que hay que considerar es la fusión, si se trata de los mismos productos podría hacerse una sola empresa, pero esto depende de las decisiones de tipo comercial, porque probablemente sea necesario mantener dos marcas en el mercado.
En conclusión, se puede mencionar que el crecimiento inorgánico adquiriendo empresas es muy relevante, pero requiere de una planeación perfectamente bien dirigida para que los accionistas tomen la respectiva decisión.— Mérida, Yucatán.
ferojeda@prodigy.net.mx
Doctor en investigación científica. Consultor de empresas
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