Filiberto Pinelo Sansores
Filiberto Pinelo Sansores

El alud de lodo que han arrojado, en los más recientes días, sobre el prestigio del presidente López Obrador sus adversarios, cuyo fin único es disminuir su fuerza, la del movimiento que encabeza y, por supuesto, la de la candidata de éste, Claudia Sheinbaum —como, también, sacar del hoyo en que está atorada Xóchitl Gálvez, la candidata de la alianza de los vestigios del pasado que tratan de resucitar— no ha logrado su objetivo, por lo visto en las encuestas.

Esa campaña va desde reportajes con base en audios tomados de teléfonos intervenidos en que, a partir del acomodo de voces, arman sus autores historias en que es forzada la participación de alguno de los hijos del presidente, como hace un reconocido experto en montajes —se recuerda el que hizo con García Luna—, hasta “sesudas” investigaciones del órgano “anticorrupción” manejado por el gran empresario que funge como principal articulador de los partidos del frente opositor, que se distingue por indagar “casos de corrupción” de la izquierda; nunca de la derecha, pasando, claro, por abundantes mensajes de comentaristas y granjas de bots que inundan las redes.

No obstante, quien se hunde cada vez más en el mar del desprestigio es la oposición. Y no porque los adversarios de ella la denuncien sino porque sus miembros mismos se encargan de ello. Una confesión que hizo el presidente del PAN, Marko Cortés, destapó una de las muchas cloacas en que están inmersos. En un mensaje a través de la red X (antes tuiter), el martes 9, el dirigente panista hizo un inesperado striptease al reclamarle al gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez, no haberle cumplido los compromisos que hicieron antes de la elección de aquel estado, para repartirse el botín, si ganaban la contienda.

Sin caer en la cuenta de las consecuencias de su reclamo, dado el carácter inmoral de lo firmado, el máximo dirigente del panismo —destacado, no precisamente, por sus luces— exhibió ante el pueblo de México, la podredumbre de ambos partidos, la hipocresía y doble moral de sus dirigentes, que una cosa hacen cuando están en público y otra cuando están a solas.

“Es una verdadera pena que el recién entrado gobernador mienta con tal facilidad”, escribió, molesto, el dirigente del PAN para referirse a que el gobernador priista no le quería dar la parte del botín que le correspondía, según había declarado en una entrevista previa con un medio de información.

Y, para demostrarlo, expuso, íntegro, un documento, en el cual están su firma, la de Alito, de Jiménez, del cacique de Coahuila, Rubén Moreira, y de otros dos personajes que participaron en el acuerdo y la relación de posiciones y atribuciones que le tocarían en el agandalle, en caso de ganar Jiménez la gubernatura: diputaciones locales, alcaldías, oficinas recaudadoras de dinero, puestos en órganos supuestamente autónomos como el de la transparencia, notarías, escaños en el poder judicial de la entidad, etc., se embolsaría.

Es un documento histórico porque en él se da a conocer por uno de sus firmantes los cochupos que suelen tener en secreto los 2 partidos. En su encabezado se expone: “El Partido Revolucionario Institucional conducirá y siglará (SIC) la gubernatura del Estado de México y Coahuila en el año 2023, mientras que el Partido Acción Nacional siglará y conducirá los procesos 2024 de la Presidencia de la República y de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México”.

Esto es, que el PRI pondría a los candidatos que ambos apoyarían en Coahuila y el Estado de México y el PAN a los que competirían en Ciudad de México y por la Presidencia del país, con la misma obligación de apoyo por parte de su socio. Como se sabe, estos compromisos se han cumplido al pie de la letra: los candidatos en Coahuila y el Estado de México son miembros del PRI y en los otros dos casos, los puso el PAN.

Pero entonces, ¿por qué armó el Prian todo un circo para nombrar a la panista Xóchitl Gálvez su candidata presidencial si ya sabían que nadie más que ella podría ser? Con la complicidad de sus apéndices conocidos como “sociedad civil” los dos partidos simularon un proceso en el que los demás aspirantes, uno a uno, fueron bajados para que, como estaba prevista, ganara Xóchitl.

El documento es histórico, también, porque, por primera vez, la derecha se desnuda con pruebas voluntariamente proporcionadas por uno de sus dirigentes que ponen en evidencia el doble discurso que manejan pues mientras, por un lado, organizan movilizaciones para defender la autonomía de los órganos autónomos como el INE y el Poder Judicial, por otro, entran a saco en estos cuerpos. Al mismo tiempo que se vestían de rosa y salían a la calle a “defender” al INE, los impresentables socios firmaban en Coahuila un convenio para disponer por completo del órgano local de la transparencia y para que fuera ratificado un panista como “magistrado” de aquel poder en la entidad.

Nada se salva de la rapiña de quienes ven en la política la oportunidad de hacerse ricos robándose todo lo que pueden mientras pueden.

En el documento se dice literalmente que en el reparto le tocarán al PAN el “20 por ciento de los registros civil y oficinas de recaudación y 20 por ciento de las direcciones de los planteles educativos y universidades” del estado.

Ni las notarías se salvaron de la división del botín que les dejó su incursión de piratas electorales en el estado de Coahuila. El convenio decía que le tocaban 6.

Ahora, Xóchitl Gálvez, la candidata del Prian, se quiere deslindar del documento diciendo que no está de acuerdo con él, cuando ella misma es producto del cochupo firmado por los dos partidos que establecieron que el PAN pondría a la figura que encabezaría como candidata presidencial a la coalición de la derecha y el PRI lo aceptaría. Por eso el Alito bajó a sus gatos de la contienda y la dejó ganar.

Gracias a Cortés que hizo público el documento se destapó el estercolero en que actúan priistas y panistas cuando nadie los ve. Se ha convertido en un héroe involuntario al servicio de la verdad.

Ojalá no lo hagan renunciar.— Mérida, Yucatán.

fipica@prodigy.net.mx

Maestro en Español. Especialista en política y gestión educativa

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán