Del 1 de junio al 30 de noviembre es la temporada de huracanes 2024. Se espera la formación de hasta 23 ciclones en la cuenca del Atlántico, de los cuales de 11 a 12 serían tormenta tropical, de 5 a 6 huracanes categoría 1 o 2 y de 4 a 5, de categoría 3, 4 o 5.
Al parecer esta temporada será muy activa, según lo hemos visto con el huracán “Beryl” que prácticamente desde el inicio de la temporada puso a la Península en una situación de alerta ante su paso, aunque fue sin hacer mucho daño. Un milagro, dicen muchos.
Todo ello nos debe llevar a seguir mejorando la cultura de la prevención. Aunque los yucatecos —al menos las generaciones más antiguas— sabemos qué puede causar un huracán, siempre hay que estar preparados para la llegada de estos fenómenos meteorológicos. Bueno, si los que nacimos y vivimos aquí nos preocupa tanto, pudimos ver una mayor incertidumbre de la gente de fuera que ha venido a vivir a nuestro Estado que no está acostumbrada a sortear estas vicisitudes.
Más allá de los “memes” en las redes sociales, noticias falsas, las compras de pánico, las gasolineras llenas o las inscripciones a los tinacos de agua que parecen más broma que algo serio. Debemos tomar muy en cuenta las condiciones climáticas de estas épocas. Sobre todo en las poblaciones que están cerca de la costa en donde se da más devastación.
Siempre debemos estar atentos, alertas, ponernos “xux” o como se dice en maya P’íl a wich (abrir los ojos). Y eso solo se hace a través de la prevención y el seguimiento que hagan las autoridades competentes.
Como yucatecos, como familias y como personas debemos saber lo básico para poder actuar ante estas emergencias, de entrada saber identificar qué es un ciclón tropical, una depresión tropical, tormenta y un huracán y sus categorías, pues dependen mucho de los vientos y las lluvias que éstos lleven.
Lo peligroso son precisamente estos vientos, que son capaces de derribar objetos, postes, puertas, techos e incluso casas. Las lluvias que estos fenómenos traen ocasionan casi siempre inundaciones que son la mayor amenaza para las poblaciones, recordemos hace unos años cómo muchos municipios del Estado se mantuvieron inundados durante muchos días una vez pasadas las tormentas.
Hay que saber que, desde las autoridades federales, estatales y municipales en coordinación con el ejército, siempre hay un plan para estas emergencias. Las coordinaciones de protección civil de todos los órdenes de gobierno tienen un papel fundamental, pues son los que van monitoreando las condiciones climáticas y dan las respectivas alertas a la población.
Cuando de la vigilancia se nos advierte de la cercanía y trayectoria de un fenómeno, debemos preparar la casa, tener todo a mano y estar listos para un posible desalojo. Debemos tener un plan familiar en caso de desastre natural y cómo podemos ponernos en contacto entre los miembros.
Los niños tienen que saber desde pequeños que un desastre natural puede perjudicarnos, no solo a las personas, sino que también hay daños materiales y de servicios, para ayudarlos con sus emociones como la ansiedad y el miedo y hacer actividades con ellos en la medida de lo posible. No se puede descuidar a las mascotas, también tenemos que incluirlas. Debemos tener agua, alimentos no perecederos, lámparas, radio, medicamentos, artículos de higiene. Tener a la mano documentos importantes.
Las medidas de seguridad para la casa son esenciales para reducir los daños que provocan las lluvias y los vientos, revisar los techos, proteger ventanas, cortar ramas, checar cerraduras, tanques de gas. Y en último extremo, ir a un refugio.
Todos debemos completar y cumplir las acciones de prevención y preparación para un evento de esta naturaleza. Prevenir y actuar, así como mantenernos en lugares seguros puede representar salvar la vida de cada uno de nosotros y de nuestras familias. No podemos dejar de mencionan un valor fundamental de los yucatecos, la solidaridad que se da entre nosotros. Sin embargo, esto apenas empieza.— Mérida, Yucatán.
mariomaldonadoe@gmail.com
@mariomaldonadoe
Especialista en Derecho Parlamentario y Técnica Legislativa
