Del Covid y el desaburrimiento. Es muy curioso, pero mi estancia permanente en Mérida se dio por la pandemia de 2020 y 2021; prácticamente nos quedamos a vivir a petición de mi hijo para evitar el contagio en la CDMX. Aquí estamos, en esta ciudad que para unos es muy calurosa, para otros muy segura, para mí y mi esposa espectacular para vivir. Desde 2020 solamente hemos regresado un par de meses a la CDMX.
Pasamos el Covid sin ningún problema, vacunándonos tres veces en ese lapso, desde luego cuidándonos de no salir, para evitar cualquier contagio que en la recta final de los 70 años podría haber sido muy peligroso.
Vuelve el Covid
Pensé que ya estábamos un poco lejos de algún contagio de las cepas recientes del Covid, pero ahora nos agarró desprevenidos; enfocó su ataque, nos sorprendió con lo que ahora se llama SARS-CoV-2, o una poderosa gripa con toda clase de dolores y síntomas que de plano te tumba.
Mi esposa se contagió y a los dos días ya estaba en mi organismo. Pronto nos haremos la prueba para ver si este desagradable inquilino de nuestro cuerpo ya emigró o va a seguir minando nuestras defensas, porque los síntomas pueden prolongarse de una a cuatro semanas y en algunos casos la recuperación puede llevar hasta doce semanas o más según el doctor que nos está viendo.
Desaburrimiento
Pasamos el desaburrimiento viendo los Juegos Olímpicos y las series de Netflix.
Por cierto, para no dejar que se oxide el tema olímpico, solo comentaré brevemente que la clausura comenzó con maniobras de los aros olímpicos realizadas por algunos pulsadores como salidos del Circo du Soleil hasta convertirse en casi un espectáculo de medio tiempo de un Superbowl pero muy largo con grupos de rock, que solo los conocen por allá y rematar con la misión casi imposible de Tom Cruise de llevar la bandera olímpica en moto, avión y paracaídas al letrero de Hollywood en la colina de Los Ángeles… en fin, “se gastan muchos millones para llegarle al público joven”, dijo uno de los comentaristas.
El Chapo y Outlander
Para matar el tiempo del aislamiento, no pude leer ya que el sueño es un común denominador manifiesto todo el día, así que preferí ver la serie de El Chapo que me habían recomendado tratando de mantenerme despierto y en esas estoy, aunque parece que al menos en la primera temporada, quisieron hacer de su personaje una especie de mártir, que todos lo maltrataban, que sufría mucho, que era buena onda, a toda costa trataba de abrirse paso para convertirse en el mandamás del Cártel de Sinaloa. Una buena serie bien hecha, bien documentada que se recomienda sola para entender el vínculo de corrupción que ha existido y existe entre el gobierno y el narco.
Outlander temporada 7. Ya la esperaba, aunque regresa con diálogos largos, sigue siendo una de las mejores series cuya temática de viajar en el tiempo es original y la despega de otras series. Viene la temporada 8 para fin de año. Los actores protagónicos Claire Balfe y Sam Heughan acusan el recibo de los años, después de su primera temporada en 2014.
Cubrebocas
Comienza la pretemporada del americano; no hay que tomarla muy en serio porque solo sirve para probar a los jugadores que fueron selecciones colegiales de los equipos, pero vale la pena darle un vistazo.
Por lo pronto no puedo salir a ningún lado. Para aquellos que no se preocupan por este nuevo Covid, les digo que más vale se pongan cubrebocas en lugares muy concurridos y cerrados, pega muy fuerte si no tienes activas tus defensas.
Estoy listo para seguir el proceso de desaburrimiento, terminaré la serie de El Chapo y su montón de muertos.— Mérida, Yucatán, 19 de agosto de 2024
X (antes Twitter): @ydesdelabarrera
