Al filo de la navaja. Tomar decisiones en los momentos más importantes siempre representa un reto para quienes hemos seguido un rol de vida íntegro.
Trabajo y responsabilidad se vuelven cruciales para seguir en el camino, lo que nos deparan los tiempos debemos esperarlo con serenidad, sin esa secuela de tensiones diarias que se asoman de repente, sin angustia, cuyo significado en latín era “desfiladero, lugar estrecho, abismo”. Nunca pensé que un significado nos revelara tanta lógica y verdad. Es como estar en el filo de la navaja esperando lo inesperado.
Paradigma de poder
Los acontecimientos en México se han ido desarrollando como en un cuarto de dimensiones muy pequeñas y se quiere continuar con hacerlo todavía más pequeño, me explico: las decisiones tomadas por una persona todo poderosa, con la creencia que favorecerán a todos, son una falacia que solo amplía la brecha entre el que tiene y el que no tiene. Un paradigma de poder que ha sido acallado con dádivas sin beneficiar al desarrollo del que no tiene. Nos hemos vuelto muy vulnerables, nuestros espacios se acotan ante la nueva baraja del que manda, pero los ases se los guarda bajo la manga y no nos deja salir del cuarto donde nos tiene cautivos, sin poder seguir el juego y ganar una partida porque ellos son los que manejan el juego.
Lo cierto es que ciudadanos y oposición, mientras no se pongan de acuerdo, seremos presa del autoritarismo del régimen.
El nuevo forro del mexicano
En la CDMX tengo una vecina en el piso de arriba que ejemplifica el desinterés y “valemadrismo” del que hace gala el nuevo forro del mexicano, emulando al que manda desde el púlpito mañanero y se salta todo lo que no le gusta e impone su ley, con mayor razón gente como esta ilustre inquilina que desde hace casi dos años lleva remodelando su departamento afectando con ruido, polvo y basura a toda la comunidad.
Nadie pudo ponerla en sintonía con las necesidades y la tranquilidad de los demás, ella tiene el permiso de la alcaldía para remodelar su departamento. “ Háganle como quieran” –dice.
Tiene un pariente de Morena en un puesto importante que no admite reclamo de nadie. La dama hace lo que le venga en gana sin importar a quienes afecta.
Solo hay que esperar a que el agua se derrame o el filo de la navaja comience a cortar lo que tantos años ha costado construir en materia de democracia y respeto a las leyes. Los que pensamos que las conciliaciones entre humanos podrían ser imperativas para mejorar nuestra convivencia, tenemos el derecho prioritario de ser escuchados, panorama que se ve difícil hoy en día.
¡Tengo miedo!
Hay gente que conozco que le da miedo lo que pueda suceder en el próximo sexenio, ya todos sabemos lo que viene en cada una de las materias que el todavía rey, perdón, el habitante de Palacio Nacional le dejó de tarea a su corcholata.
En verdad da miedo… hablando de miedo, hay una enfermedad muy rara con el nombre de Urbach-Wiethe que solo ha afectado a 300 personas en el mundo (hasta 2020) que en ciertos casos les reseca la amígdala cerebral de tal modo que pierden el miedo por completo, lo cual las coloca en una situación de riesgo ante cualquier peligro. Creo que los de la Cuarta Transformación tienen esta peligrosa enfermedad. Ya no les importa nada, solo su bienestar mientras no se topen con un enemigo que padezca del mismo síndrome.
Mi yo interno me dice que es hora de hacer una reflexión de lo que nos depara el corto pero inexorable futuro. Siento que estamos en el filo de la navaja.— Mérida, Yucatán, 15 de julio de 2024
X (antes Twitter): @ydesdelabarrera
