Mario Maldonado Espinosa.

Según datos del Censo de Población y Vivienda 2020, elaborado por el Inegi, en México 23.2 millones de personas de tres años y más se identifican como indígenas, lo que equivale a 19.4% de la población total del país; siendo 51.4% (11.9 millones) mujeres y 48.6% (11.3 millones) hombres.

De los 23.2 millones de personas que se identificaron como indígenas, 7.1 millones (30.8%) hablaban alguna lengua indígena y 16.1 millones (69.2%), no.

De igual forma, el Censo 2020 registró que el 6.1% de la población total del país habla alguna de las 68 lenguas originarias, agrupadas en por lo menos 364 variantes, lo que equivale a 7.36 millones de personas, con un porcentaje de mujeres de 51.4% (3.78 millones), y 48.6% (3.58 millones), para hombres.

Nuestro estado sigue siendo uno de los cuatro que tiene mayor presencia indígena. Un día como hoy de conmemoración es importante para visibilizar a las mujeres indígenas. Pero también será siempre bueno que los demás días del año las mujeres indígenas no sean solo homenajeadas sino brindarles todo lo necesario para seguir manteniendo este legado, sobre todo a las miles de mujeres mayas en todo el estado que siguen esperando más y mejores oportunidades.

Conozco a muchas mujeres mayas que son orgullosas de sí mismas, que portan su huipil, orgullosas de hablar la lengua maya, que conservan muchas de las tradiciones y costumbres yucatecas, que cocinan y elaborar muchos de sus utensilios, pero parece ser que esa generación de mujeres guerreras y luchadoras poco a poco se va acabando, y sucederá si no hay miras para preservar todo los conocimiento que tienen todavía.

La gastronomía de Yucatán que lo ha puesto ante los ojos del mundo es precisamente por las mujeres, madres, abuelas mayas, toda una generación de cocineras que hacen todo lo posible por mantener viva esa tradición que heredaron de nuestros ancestros.

Las mujeres mayas también son reconocidas por su bordado y artesanías, reconocimiento al que se sumó el Congreso estatal para decretar el bordado maya como patrimonio cultural del estado.

Es mucho de lo que debemos agradecer a las mujeres Yucatán y de lo cual no solo debemos sentirnos orgullosos, sino coadyuvar para que lo que hacen sea preservado por muchos años más.

Cuando veamos a una mujer indígena ya sea en la ciudad o en sus municipios debemos sentir profundo respeto a ellas porque son portadoras de la milenaria cultura maya. La conmemoración de ese día importante debe ir acompañada de proyectos concretos en los que tengan la oportunidad de hacer lo que bien saben hacer.

Hubo un tiempo de triste memoria en que las mujeres eran totalmente discriminadas en todos los ámbitos, en su forma de vestir, hablar, no se le permitía incluso votar. Afortunadamente, con las reformas a las leyes, ahora existen medidas afirmativas para que las mujeres indígenas puedan ocupar cargos públicos en todos los órdenes de gobierno.

A ellas no les asusta el trabajo, están acostumbradas a ello, son luchadoras natas, solamente no se le dan las oportunidades y ese sería el mayor homenaje y ayuda que puede dárseles.

Nuestra solidaridad con todas y cada una de las mujeres mayas indígenas de Yucatán, seamos vigilantes de que no sufran más violencia y discriminación, para que les sea reconocido e impulsado el trabajo que todos los días hacen, que sigan siendo las cuidadoras y portadoras de nuestra cultura maya, que no solo sean utilizadas para la foto y después sean olvidadas sino que sean auténticas agentes de cambio y parte importante de nuestra sociedad.— Mérida, Yucatán.

mariomaldonadoe@gmail.com

@mariomaldonadoe

Especialista en Derecho Parlamentario y Técnica Legislativa

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