Jesús Retana Vivanco publicidad Retana
Jesús Retana Vivanco, autor de 'El estanque de los cocodrilos'

“Trump, un imbécil que nos guste o no, seguiremos pensando en él”. (Aaron James. Doctor en filosofía por la universidad de Harvard y profesor en la Universidad de California, Irvine.)

Esto lo escribió en su polémico libro “Trump. Ensayo sobre la imbecilidad”, del cual he rescatado algunas partes interesantes por demás chuscas, cargadas de un sentido irónico.

Me gustaría iniciar este estudio o introspección a la personalidad del señor “naranja” con una anécdota que deja ver la irreverencia que ahora como presidente por segunda vez, lo pinta tal cual.

En una ocasión en el debate republicano de 2016 Marco Rubio, senador por Florida en ese entonces, se había burlado de Trump por tener los dedos de las manos cortos y “rechonchos” a lo que Trump alzó los brazos y le dijo: “mira estas manos, ¿te parecen pequeñas? El va a decir: Sí, las tienes pequeñas, también tendrá pequeño algo más. Pero te aseguro que por ahí abajo está todo bien. Te lo aseguro”.

El autor plantea la siguiente pregunta: ¿qué clase de imbécil alude al tamaño de su pene ante un público educado mientras nos pide que lo hagamos presidente de Estados Unidos y le confiemos así, los códigos de lanzamientos de las armas nucleares y con ellos el futuro de nuestros hijos entre muchas otras cosas?   

Gobernar con rencor

Trump puede ser un caso para analizar en un psicoanálisis del comportamiento humano como un modelo que rompe el paradigma de lo convencional y raya en dislates gigantescos como el de querer anexar a Canadá como un estado más de la unión americana y de paso a Groenlandia y Panamá.

Disparates que solo confirman la estupidez de alguien que cifra su atractivo precisamente en esos disparates. Y a la gente culta del país de las barras y las estrellas parece que ya le está gustando este nuevo orden que el señor “naranja” está imponiendo en todo el mundo.

Quiere reelegirse

Listo para una tercera reelección a pesar de que no lo contempla la constitución de los Estados Unidos, está preparándose para controlar el Congreso en las elecciones intermedias y dar el golpe. Convertido en un buleador superpoderoso que se mete en todo violando acuerdos, cerrando dependencias, echando fuera a la gente, todo basado en ocurrencias que pueden costarle muy caro a nuestros primos del norte y desde luego a nosotros porque tomó como estafeta a los indocumentados, a los cárteles de la droga los bautizó como terroristas para seguir buleando con amenazas arancelarias que nos eliminarían del tratado comercial para negociarlo mensualmente a su antojo.

Dispuesto a perpetrarse como el amo del mundo, desoyendo voces de alerta de instituciones paralelas a su gobierno. Empeñado en llegar a un arreglo con Rusia llamando dictador a Zelensky acusándolo de iniciar una guerra de invasión en territorio ruso, con la mirada  de reojo puesta en China para no entrar en problemas… el resto del mundo le vale gorro.

Algunos de sus muchos disparates

En uno de sus mítines raros que da en público afirmó sin pruebas que el ruido de los molinos de viento podría causar cáncer.

Se ha quejado que los focos LED que usan cuando lo iluminan, lo hacían ver color “naranja” y los calificó de peligrosos si se rompían, por lo que decidió volver a las bombillas tradicionales.

Años atrás menciono que la NASA “no debería ir a la luna porque ya lo hicimos, debería ir a marte, del cual la luna es parte de”.

Según un ex asesor, Trump tenía mucho miedo de ser envenenado, por lo que seguido comía en Mc Donald´s sin avisar para que nadie supiera.

Cierro con la hipótesis del autor del libro mencionado: “Trump es a la vez un hombre espectáculo, un maestro del menosprecio, un payaso bobo, sin ninguna consideración cívica, sexista, racista, xenófobo, aquejado de ignorancia selectiva, autoritario, demagogo, una amenaza para la república y un imbécil. Esto último por sí mismo, incluso, podría NO ser su peor defecto”.— Mérida, Yucatán, 24 de febrero de 2025

X (antes Twitter): @ydesdelabarrera

Otros textos del autor