Aunque en el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum hay voluntad de combatir la corrupción, la voluntad es mucho mayor que los resultados, y está a la vista la ineficacia de los órganos cuya función es luchar contra esa distorsión y perversión del poder.
El trabajo que hasta ahora ha realizado la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, a cargo de Raquel Buenrostro, es insuficiente. Pasan los días, las semanas y los meses, y el tesoro público continúa con agujeros que privatizan ilícitamente recursos de la nación.
Otro organismo anticorrupción es la Auditoría Superior de la Federación (ASF), hoy encabezada por David Colmenares Páramo, quien la ha llevado a niveles ínfimos institucionales. Con sus grandes cifras de desviaciones e irregularidades, los informes de la institución —el de la Cuenta Pública 2024 acaba de rendirse—, parecieran indicar que la ASF cumple sus funciones.
Sin embargo, si se les da seguimiento, se verá que las multimillonarias desviaciones terminan… en nada. Ni consignaciones, ni despidos, ni encarcelamientos, ni nada, excepto quizá sanciones menores a cargo de las áreas respectivas.
La ineficacia de la ASF y su complacencia con los infractores (¿complicidad, encubrimiento?) son tales que el número de denuncias penales presentadas por la institución fueron disminuyendo durante el ejercicio de Colmenares hasta llegar a una o dos al año, y ninguna de ellas terminó en sentencia firme.
Todo ello, empero, no obsta para que Colmenares esté buscando la reelección, al parecer bajo el supuesto de que su inacción e ineficacia son bien vistas por el gobierno y Morena, como si las cúpulas políticas ignoraran que a un gobierno empeñado en la transformación se le ayuda con el combate genuino a la corrupción y no con encubrimientos o genuflexiones.
El proceso de designación está en marcha y, por fortuna, entre las candidaturas que se mencionan, hay dos mujeres de trayectoria relevante en el sector público que podrían sanear y eficientar a la ASF.
La más cercana a los ideales de la 4T, desde antes de que la 4T existiera (fue Contadora Mayor de Hacienda con AMLO-Jefe de Gobierno), es la doctora María de la Luz Mijangos Borja, actual titular de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, de la FGR. En su palmarés académico (estudios, investigación y docencia) figuran la UNAM-IIJ, la Complutense de Madrid(con suma cum laude), la Iberoamericana y Yale. Con seriedad y sin estridencias, en su actual cargo se ha logrado recuperar para el erario más de 8 mil millones de pesos.
La otra candidata notable es la doctora Muna Dora Buchahin (IIJ-UNAM, ITESM), ex directora de Auditoría Forense en la ASF y denodada combatiente contra la corrupción. Tuvo a su cargo la realización de diversas auditorías forenses, entre ellas el célebre caso de La estafa maestra. Ha sido distinguida con el premio internacional Lifetime & Outstanding Achievement 2024 y es autora del libro “La casa sucia. La red de corrupción que llegó para quedarse” (Grijalbo, 2024).
SELECCIÓN
El proceso para designar al nuevo(a) titular de la ASF prevé que, conforme a la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación, la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados tiene un periodo de 10 días para el registro de aspirantes, del 19 al 28 de febrero; entre el domingo 1 y el jueves 5 de marzo, revisará y analizará las solicitudes, así como la documentación de los candidatos, entre los cuales se integrará una terna, el 11 de marzo. Previamente, los aspirantes que cumplan los requisitos serán entrevistados.
Además de las candidatas mencionadas, en círculos legislativos y medios de comunicación se habla de varios aspirantes hombres, entre ellos: Gerardo Lozano Dubernard, ex auditor especial de Cumplimiento Financiero en ASF y severo crítico de la gestión de David Colmenares; Emilio Barriga Delgado, ex auditor especial para gasto federalizado de la ASF; Juan José Serrano, ex contralor de la CdMx; Jaime Bolaños Cacho Guzmán, titular de la Unidad de Normatividad, y Alfonso Damián Peralta, director general de Seguimiento, ambos de la ASF. También se menciona a Ricardo Palma, titular de la Unidad de Evaluación y Control de la Cámara de Diputados.
La Comisión de Vigilancia deberá tener sumo cuidado en la integración de la terna porque entre los aspirantes que se mencionan hay algunos vinculados a la administración de Colmenares a quienes se les involucra en presuntas solicitudes de dinero o favores a autoridades de los estados, a cambio de no practicar auditorías que, por supuesto, deberían determinarse y aplicarse conforme a criterios estrictamente profesionales y de fiscalización.
Periodista
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