La organización del debate, sin perder un detalle
El Consejo Coordinador Empresarial no perdió ningún detalle en la organización del Debate Ciudadano de anteanoche porque instaló salas lounge para los 4 candidatos a la gubernatura, graderías tipo estadio para los invitados y contrató tres conductores nacionales.
El ambiente dentro del Centro de Convenciones Siglo XXI aún no se calentaba cuando llegó el doctor Jorge Zavala Castro, del PRD, a las 6:30 de la tarde, y ocupó su sala lounge. Luego arribó Mauricio Vila Dosal, del PAN, quien recibió un poco de maquillaje en el rostro y se le instaló el micrófono entre sus ropas. De inmediato se sumó a la charla que sostenían desde hacía un rato el coordinador de la campaña de Mauricio Sahuí, del PRI, Roberto Rodríguez Asaf, y el presidente de la Coparmex Mérida, José Antonio Loret de Mola Gómory.
Con la presencia de Vila Dosal empezaron las selfis de personas que querían un recuerdo con él. Minutos después llegó Huacho Díaz que pasó sin saludar a nadie y fue directo a su salita a repasar sus apuntes. Faltaban 8 minutos para que empezara el debate, pactado a las 7 de la noche, cuando llegó Sahuí Rivero y entró directo a su sala lounge para recibir maquillaje y el micrófono.
Todo quedó listo para el inicio de este evento, que en palabras del presidente del CCE local, Michel Salum Francis, no tenía precedente en la historia democrática y que será recordado porque el debate era entre los candidatos y ciudadanos.
Los conductores Sissy Huezo, Maritza Rivera y César Cancino, contratados exprofeso, presentaron a los expertos de la mesa panel que preguntaron directo a los candidatos, pero en realidad sólo dos de ellos fueron incisivos en sus réplicas: la abogada Claudia Ceballos Pantoja, presidenta del Colegio de Abogados, y Raúl López Osorio, director de la Feyac, quienes pidieron mayor información sobre temas de justicia, combate a la pobreza y el fortalecimiento de las Organizaciones de la Sociedad Civil. Los otros expertos: Amenoffis Acosta Ríos, expresidente del IMEF, y la empresaria Gladys Ricalde Ceballos, hicieron preguntas fáciles.
Después de la presentación de cada candidato vino la primera pregunta de la sociedad. Mauricio Sahuí estrenó esta modalidad y sacó de la pecera la papeleta con el número 27 de la persona que le preguntaría, pero no asistió, lo que levantó la risa de la asistencia. El candidato del PRI sacó otro boleto y fue el 50 que correspondió a Aurora Álvarez, quien preguntó sobre cómo garantizaría el abasto de medicamentos en el sistema de salud.
Huacho Díaz sacó el número 41 que tenía Patricia McCarthy Caballero, quien preguntó: ¿Estaría dispuesto a transparentar el uso y la aplicación de los recursos de todos los programas sociales estatales, establecer reglas claras de operación para cada uno de ellos, publicar de manera accesible para la ciudadanía el catálogo de todos los programas existentes, crear un padrón único de beneficiarios y permitir una contraloría social ciudadana con organismos de la sociedad civil?
“Por supuesto que sí, Paty”, le respondió.
Mauricio Vila sacó el número 33 que tenía Rodrigo Llanes Salazar, presidente del Colegio de Antropólogos, quien preguntó: ¿Cómo evitará el despojo de sus tierras a la población indígena y las afectaciones ambientales causadas por los proyectos? Y le replicó al exalcalde: ¿revisaría y cancelaría los proyectos?
“Si descubrimos el despojo, aplicamos la ley”, respondió Vila Dosal.
La pregunta ciudadana más dura y polémica la hizo la número 24, Claudia Ramos, estudiante de la Facultad de Economía de la Uady a Zavala Castro: ¿Por quién votaría entre sus otros contendientes?
“El voto es secreto”, dijo.
Y el propio doctor Zavala incurrió en una imprecisión. Dijo que el Banco Mundial calcula en $25,000 millones el costo de la corrupción en Yucatán y preguntó: ¿Se imaginan qué haríamos con ese dinero?
Cuatro cibernautas yucatecos preguntaron en vídeo a los candidatos sobre seguridad, corrupción y combate al crimen organizado.
Durante el encuentro, sólo el candidato del PRI, Mauricio Sahuí, mencionó el nombre del candidato presidencial José Antonio Meade, y Huacho Díaz, a Andrés Manuel López Obrador.
El debate terminó a las 9:06 de la noche y tras la conclusión irrumpieron los aplausos para los candidatos. Luego vino la avalancha de entrevistas con candidatos y líderes empresariales.
Algunas opiniones de los asistentes fueron:
María de Lourdes Gómory Martínez de Menéndez, presidenta local de la USEM: “Lo más importante del debate fue el respeto entre los candidatos y los asistentes. Que expongan sus ideas en este tipo de ejercicio era impensable hasta hace algunos años. Los candidatos tocaron algunos temas de la agenda ciudadana, ahora sólo esperamos que cuando asuma el cargo quien gane cumpla sus ofrecimientos”.
Patricia McCarthy: “Uno de los aspectos importantes fue que los ciudadanos participen y que haya réplicas y contrarréplicas. Entendimos más sus propuestas, sus posturas y escuchamos sus coincidencias. Fue un éxito el evento y fortalece la participación”.— Joaquín Chan
