Su admiración es incondicional
DETROIT (EFE).— Por segundo día consecutivo, centenares de personas desfilaron ayer por el Museo de Historia Afroamericana de Detroit para despedirse de Aretha Franklin, fallecida hace 13 días.
Si anteayer los seguidores de la cantante esperaban pacientemente en fila bajo las elevadas temperaturas y la humedad para entrar en el museo en el que reposa el cuerpo de la cantante, ayer la multitud se enfrentó a la amenaza de tormentas y lluvias. Aun así, las condiciones meteorológicas no mermaron el ánimo de los fans de Aretha.
“Aretha ha inspirado a generaciones”, dijo Judy Dallas que viajó desde Columbus, en Ohio mientras esperaba para entrar en el museo. Ayer fue el último día en que los seguidores de la cantante tuvieron la oportunidad de darle el último adiós en la capilla ardiente del museo.
Mañana su cuerpo será trasladado a la iglesia baptista New Bethel, el templo de Detroit donde su padre, Clarence LaVaughn Franklin, ofició como pastor entre 1946 y 1979.
También hoy se celebrará en la ciudad un concierto en honor a Aretha Franklin.
