Con la noticia del fallecimiento de Salim Alcocer Lixa, mejor conocido como el Tío Salim, acaecido la mañana de ayer después de breve dolencia, se cierra una página en la historia de la comunidad artística yucateca, pues con una trayectoria de más de 50 años el legado que el animador deja a las generaciones que le siguen está lleno de buenos consejos, valores familiares, respeto y la búsqueda de la felicidad en todo momento.

La vida se vive sencilla, austera, sin pretensiones, sin ostentación, con amor a la familia y haciendo de Dios nuestro centro”, decía el querido Tío Salim en la última entrevista que concedió a Diario de Yucatán el pasado octubre, días después de la función homenaje que presentó para conmemorar 50 años de vida artística.

Cuando todavía se recuperaba de un infarto sufrido en 2020, el Tío Salim vio quebrantada su salud una vez más la semana pasada por complicaciones del cáncer de páncreas que recién le habían diagnosticado y del cual no se pudo recuperar.

La noticia causó consternación y tristeza en muchos, especialmente en aquellos cuya infancia estuvo marcada por sus programas de televisión, presentaciones en fiestas infantiles, visitas a conocida embotelladora de refrescos y todo cuanto implicaba pasar un rato de buen humor, sano esparcimiento, alegría y magia.

Casi de inmediato las redes sociales se dieron a la tarea de replicar la noticia, así como imágenes del animador infantil en compañía siempre de “Rufino” y otros personajes con los cuales acompañaba sus shows.

La última entrevista del tío Salim en Diario de Yucatán

El Diario fue el último medio de comunicación que entrevistó al Tío Salim. En aquella plática en la intimidad de su hogar, éste habló de su vida, inicios, grandes alegrías y mayores anhelos.

Salim Alcocer Lixa, para cuatro generaciones el Tío Salim, tenía 68 años de edad. Por 44 años estuvo casado con Lízbeth María Pinto Torres, con quien tuvo dos hijas, Saline y Mariana, y era abuelo de Santiago, Regina, Matías y Emilio, de 15, 9, 8 y 4 años, respectivamente.

Huérfano de padre —Miguel Alcocer— desde los cinco años de edad, Salim era el mayor de cuatro hermanos (Raúl, Jorge Alberto y Reina Ruth; esta última aún vive). Su madre, Mariana Lixa Sosa, de ascendencia libanesa, en su condición de viuda con hijos trabajaba como dependienta de varios establecimientos comerciales, uno de ellos la tienda de ropa de la familia Abraham en la calle 65, en el centro de Mérida.

Su infancia la vivió en la pobreza: el pan francés que no se terminaba en la cena a la mañana siguiente era untado con mantequilla y azúcar para el desayuno.

La infancia, en peligro: su reflexión

En la entrevista con el Diario, Tío Salim hizo de su vida un libro abierto sin tapujos ni secretos. “Siempre deseé un reconocimiento en vida y la maestra Loreto Villanueva (titular de la Secretaría de la Cultura y las Artes del Estado), lo hizo posible (el 16 de octubre) y por ello le estoy profundamente agradecido”, dijo.

Una súbita reflexión brotó del Tío Salim: “Los niños, qué daño les hace el celular, les quita inocencia, libertad, creatividad; cierto es que un celular es una herramienta muy valiosa que pone el mundo en tus manos, pero los niños no deberían obsesionarse con su uso, ellos deben desarrollar su imaginación, creatividad y visión del mundo que les rodea, se les debería permitir ser niños”.

“Admiro a Francisco Gabilondo Soler, ‘Cri Cri’; él creó un mundo imaginario de ilusión y fantasía para los niños a través de sus historias y los personajes que las protagonizaban. Nuestra generación fue afortunada al disfrutarle tanto como la de nuestros padres e incluso nuestros abuelos”, agregó.

Tío Salim miraba a través de su memoria, recordaba su infancia cuando vivía en una vecindad, hoy terminal camionera, de la calle 65, a un costado de la Casa del Pueblo.

También era seguidor del Tío Gamboín, la imagen del canal televisivo XHGC canal 5 de Ciudad de México y que era un referente de carisma para los niños de México.

“Ambos tenían algo en común, sabían del valor que tienen los niños como personas y seres humanos, inteligentes, creativos, imaginativos, honestos, buenos y, por tanto, había que tratarlos como lo que son, con amor, sin gritos, con dulzura, tan creativos e imaginativos como ellos, inculcando valores y cosas buenas. Un niño feliz disfrutando su infancia será un adulto de bien que tendrá empatía por quienes le rodean”, dijo.

Salim Alcocer Lixa trabajaba desde que tenía 10 años, vendía refrescos y alimentos en el Estadio “Salvador Alvarado”, boleaba zapatos y trabajaba para su padrino que tenía la representación de una marca cervecera.

A los 14 años descubrió su vena artística cuando le regalaron al muñeco “Rufino” en un festival escolar.

Asimismo, recorrió con caravanas de artistas regionales los municipios de Yucatán, viajó por la República presentándose con grupos de artistas nacionales, se hizo mago e, incluso, estuvo a punto de hacer carrera en Estados Unidos.

En Mérida trabajó muy de cerca con presidentes municipales, fue coordinador de los programas de paseos escolares del Ayuntamiento, director del parque recreativo “La Ceiba” y el Parque Zoológico del Centenario, la imagen de programas escolares de empresas como Coca Cola y Galletas Dondé, tuvo los programas televisivos “Felices tardes” y “El Club del Tío Salim” en Canal 13, fue un solicitado animador de fiestas infantiles, colaboró con la SPV (ahora SSP) en proyectos de prevención del delito y fue entusiasta colaborador del Movimiento de Cursillos de Cristiandad

El tío Salim entretuvo con sana diversión a varias generaciones

El repentino deceso de Salim Alcocer Lixa, el Tío Salim, generó pesar entre aquéllos que lo conocieron. Algunos compartieron su pesar:

El secretario de Seguridad Pública, comisario general Luis Felipe Saidén Ojeda, dijo: “Ha fallecido Salim Alcocer Lixa, el Tío Salim. No contaremos más con su presencia física pero estará con nosotros siempre. En lo personal, gocé de su amistad y me entristece su partida. Me uno a la pena que embarga a sus seres queridos.

“Salim Alcocer es de esos hombres que dejan huella. El Tío Salim con sus personajes es un claro ejemplo de lo que un artista con su trabajo puede hacer por la niñez y por la familia y, en consecuencia, por la sociedad.

“Ahí está la magia del Tío Salim: en el humor limpio que despierta risas y sonrisas, que refuerza valores, que aporta a la educación, que invita a la convivencia y que genera armonía entre las personas.

“Salim Alcocer también contribuyó con la seguridad de Yucatán. Durante más de 30 años colaboró con la Secretaría de Seguridad Pública en programas de proximidad social, en visitas escolares, en actividades de educación vial, con mensajes a favor de la paz, de conductas responsables en la vía pública… No cabe duda: ¡Cuánta falta nos hacen más Tíos Salim! Descanse en paz”.

El alcalde Renán Barrera Concha expresó que “es lamentable la pérdida de un artista que influyó en la niñez de muchos de los que estamos leyendo esta entrega especial de Diario de Yucatán para reconocer no solo su trabajo, sino la trayectoria de un ser humano que se distinguió por su calidez y, sobre todo, por hacer sonreír a varias generaciones de yucatecos a lo largo de más de 50 años.

“Salim Alcocer Lixa, mejor conocido como el Tío Salim, supo darse cuenta que desde la infancia se forman los valores que ponemos en práctica ya como personas adultas. Su creatividad e imaginación nos hicieron soñar y nos transportaban a otros lugares donde podíamos convivir con otros personajes.

“En lo personal siempre me he identificado con el mundo de las marionetas, muñecos y títeres que cobran vida, porque a través de ellos logras una comunicación más efectiva, enviando mensajes y consejos a la niñez que aún permanecen grabados en nuestra memoria como lo hizo el Tío Salim.

‘Rufino’, el conejo ‘Max’ y el viejo ‘Cuxo’, sus muñecos compañeros de vida artística, fueron testigos de su compromiso en los escenarios, no solo en su faceta de ventrílocuo y el manejo de los mismos, sino como aquel mago que se presentaba rodeado de cajas sorprendentes, varitas mágicas y globos multicolores con solo un objetivo: hacer reír y disfrutar de momentos agradables en familia.

“No se podrían entender las tardes de nuestra infancia sin estar sentados frente al televisor viendo en el canal local la transmisión del Tío Salim. Sin duda, una época que deja muchos recuerdos a quienes disfrutábamos de sus muñecos y trucos de magia, siempre aderezados con un buen consejo para la escuela o para poner en práctica en casa.

“Sin temor a equivocarme, la mejor presentación del Tío Salim es el legado que deja en 50 años de vida artística. Un hombre que, pese a una difícil infancia, supo superarse, creer en él mismo y en el proyecto de vida que siempre lo caracterizó y del que, estoy seguro, son muchos quienes guardamos en el corazón un bonito recuerdo.

“El Tío Salim tuvo como pocos el privilegio de forjar una identidad cercana al pueblo de Mérida y Yucatán, con sus personajes que llevaron buen humor, diversión y sonrisas, siempre cercanos a nosotros.

“Hoy nos toca celebrar su vida y recordar con inmenso cariño y alegría el legado de Salim Alcocer Lixa, nuestro siempre querido Tío Salim.

“Tiempo atrás, el Ayuntamiento ya había buscado al Tío Salim para coordinar un homenaje a su vida y trayectoria, ahora con la lamentable noticia se mantendrá la iniciativa en el marco del Mérida Fest 2023. Descanse en paz”.

Nazhja Borge García, gerenta de relaciones públicas del Club Libanés, aseguró que “el Tío Salim fue siempre un hombre gentil y amable, dedicado a su familia y a su profesión que amaba muchísimo. Siempre preocupado por entretener y hacer reír a los niños de manera sana, sin insultos o dobles sentidos. Lo extrañaremos mucho, ejemplo de hombre trabajador y sencillo. Descanse en paz”.

El tío Salim, referente artístico en Yucatán

Por su parte, Irving Berlín Villafaña, director de Cultura del Ayuntamiento, indicó: “Estamos muy tristes porque el Tío Salim representa la alegría de muchas generaciones, de muchos niños, yo incluido, y nos da mucha tristeza; sin embargo, debo decir que la alegría que provocan las personas en vida se mantiene”.

El funcionario informó que el Ayuntamiento ya tenía el compromiso de homenajear al artista yucateco en esta fechas. “El alcalde me pidió que durante el Festival de la Ciudad le hiciéramos un homenaje. Ese homenaje se va a mantener, vamos a hacer un homenaje póstumo a la alegría y a lo que representó el Tío Salim”.

Señaló que el homenaje será una remembranza de su vida con una producción audiovisual que muestre quién era el Tío Salim. En el homenaje estarían algunos de sus personajes, como “Rufino”, así como algunos comediantes que trabajaron con él.

“Mérida ha sido, creo yo, generoso con los niños, lo digo porque tenemos una buena camada de artistas que han dedicado su tiempo a este público. Esto es muy importante porque los que ya crecimos entendemos que nuestra sensibilidad no es gratuita, nuestra sensibilidad tiene padres, tiene madres y tiene personas que nos hicieron ser así. Uno es, desde luego, el grandísimo Wílbert Herrera y el otro es el Tío Salim; los dos forman parte de estos pilares de formación de la niñez”.

Loreto Villanueva Trujillo, secretaria de la Cultura y las Artes, manifestó que “sin duda es una pérdida lamentable, Salim Alcocer Lixa o como le decíamos cariñosamente el Tío Salim, fue un pilar para el entretenimiento infantil de muchas décadas, niñas, niños, bueno, familias completas de ayer y de hoy disfrutamos sus actuaciones, siempre pensadas para provocar sonrisas, pero también con esa magia de regalarnos momentos que atesoramos de por vida“.

“Tuvimos la oportunidad de reconocerle el pasado octubre, en el marco del Otoño Cultural, por esa labor tan loable y llena de profesionalismo. Recuerdo que esa noche el Tío Salim estaba muy emocionado porque, además de celebrar 50 años de carrera artística, se encontraba dando los últimos toques a su show que presentó el primer fin de semana de ese Otoño en el Teatro Armando Manzanero con mucho éxito.

“Vamos a extrañarlo porque marcó la infancia de varias generaciones y también porque fue y será un referente para quienes tienen la hermosa tarea de brindar entretenimiento a las niñas y los niños.

“Me uno a la tristeza del medio del espectáculo yucateco por esta irreparable ausencia, extiendo mis condolencias a sus familiares y amigos y agradezco la oportunidad de evocar estas memorias tan bonitas que nos dejó el Tío Salim, cuyo recuerdo en escenarios, fiestas infantiles, en los medios de comunicación de la entidad, será siempre un refugio de alegría”.

Emanuel Rincón Becerra, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM). Es licenciado en Ciencias de la Comunicación con 32 años de trayectoria en periodismo; ingresó a Grupo Megamedia en 1994. Se especializa en turismo, arqueología, vida empresarial, historia, arte, cultura y fotografía.