CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que su gobierno no modificará la legislación minera ni permitirá la entrega de recursos naturales, pese a los diálogos internacionales sobre minerales críticos en los que participa el país.
Durante su conferencia matutina, subrayó que no existe ningún acuerdo firmado y que cualquier conversación se mantendrá bajo el principio de respeto a la soberanía nacional.
La mandataria reiteró que México continuará explorando y regulando sus recursos conforme a sus propias leyes, mientras otros países hacen lo propio.
“No hay nada firmado… Estados Unidos investiga en su país y nosotros exploramos en el nuestro, cada quien conforme a sus propias leyes”.
Anteriormente, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informara sobre la participación de México en conversaciones multilaterales con Estados Unidos, Canadá, Japón y la Unión Europea para asegurar cadenas de suministro de minerales estratégicos.
Sheinbaum descarta cambios en la política minera de México
Claudia Sheinbaum fue enfática al señalar que no habrá cambios en la política minera ni apertura para nuevas concesiones.
“No vamos a cambiar la legislación y no vamos a iniciar un proceso de apertura de minas; de hecho, es lo contrario”.
De acuerdo con la mandataria, su administración mantiene una postura restrictiva frente a la expansión de la actividad extractiva, con el objetivo de proteger los recursos naturales y el medio ambiente.
Enfatizó que el subsuelo pertenece a la nación y no será entregado a intereses privados o extranjeros.
Al mismo tiempo, anunció que más de 200 concesiones mineras serán devueltas al Estado mexicano.
Precisó que se trata de títulos que no estaban en producción y que están siendo regresados de manera voluntaria por las propias empresas.
“Si no están en producción, mejor que se regresen”.
Sheinbaum también rechazó los señalamientos de colectivos que acusan a su gobierno de promover un nuevo modelo extractivista.
“Nada de eso. Tenemos muy claro que los recursos naturales no se entregan”.
Reiteró que su administración prioriza la protección ambiental, la soberanía y el uso responsable de los recursos del país, como parte central de su proyecto de gobierno.
Postura de México sobre los minerales críticos: “no hay definición internacional”
Sobre los llamados minerales críticos, la presidenta explicó que no existe una definición única a nivel internacional. Su clasificación, dijo, depende de la disponibilidad y de las necesidades productivas de cada país.
Indicó que incluso minerales tradicionales como la plata y el oro hoy son considerados críticos en algunos mercados, debido a su importancia para industrias como la electrónica y la automotriz.
Esta condición ha elevado su valor estratégico a nivel global.
Sheinbaum señaló que, hasta el momento, únicamente existen pláticas y consultas preliminares con otros países, sin compromisos formales. Insistió en que cualquier diálogo se dará sin afectar la legislación nacional.
Interés de Estados Unidos en minerales mexicanos y lista estratégica del USGS
Aunque los gobiernos de México y Estados Unidos no han precisado qué minerales están incluidos en el “plan de acción sobre minerales críticos”, la administración de Donald Trump ya cuenta con una lista de 60 minerales considerados estratégicos.
En noviembre pasado, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) elaboró una relación de minerales “cuyo recorte en el suministro implicarían altos costos para la economía”.
La dependencia aseguró que son esenciales para tecnologías como smartphones, discos duros y sistemas de defensa.
De esa lista destacan varios minerales producidos en México, como el aluminio, que representa entre 3% y 3.5% del PIB, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
También figura el cobre, que generó exportaciones por cuatro mil 925 millones de dólares en 2024.
Otros minerales relevantes son la plata, con una producción valuada en 68 mil 240 millones de pesos en 2024, de acuerdo con la Secretaría de Economía; el zinc, el plomo, la fluorita, el grafito, el manganeso y el carbón metalúrgico.
Asimismo, Estados Unidos mantiene un fuerte interés en minerales como el uranio y el litio, considerados clave para la transición energética y la industria tecnológica.
Litio, de especial valor
El litio ha sido uno de los minerales que más atención ha generado en México en los últimos años.
Durante el sexenio anterior, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador declaró su nacionalización y creó la empresa Litio para México.
Sin embargo, el proyecto no ha mostrado avances significativos. La paraestatal cuenta con sólo 14 trabajadores y no ha realizado acciones relevantes en sus cuatro años de existencia, lo que ha dejado en incertidumbre el desarrollo del sector.
En el caso del cobre, siete de cada diez pesos exportados tuvieron a China como destino.
A través de su iniciativa sobre minerales críticos, el gobierno de Trump busca redirigir estos flujos hacia su industria.
El objetivo, según el plan, es evitar un escenario en el que China reduzca el suministro de minerales estratégicos, lo que podría paralizar sectores clave de Estados Unidos.
De acuerdo con lo pactado durante la visita de Marcelo Ebrard a Washington, México se comprometió a reforzar la cooperación bilateral, mediante el intercambio de información sobre yacimientos, precios mínimos y cambios regulatorios.
Advierten riesgos sociales y ambientales por nuevo acuerdo
La participación de México en el plan impulsado por Trump ha generado críticas de organizaciones civiles.
Marcelo Ebrard defendió el acuerdo al afirmar: “si no estás participando, estás en el menú, y nosotros estamos en la mesa”.
No obstante, la colectiva Cambiémosla Ya advirtió que el nuevo acuerdo implica riesgos para las comunidades, al centrarse en la extracción sin mencionar derechos humanos, salud o medio ambiente.
Según la agrupación, el convenio podría intensificar conflictos sociales y afectar territorios sin garantizar beneficios locales ni mecanismos de protección.
Además, consideró que el acuerdo representa una “traición” a las promesas de campaña de Sheinbaum, que planteaban mayores regulaciones a la industria minera.
También señalaron que el nuevo enfoque marca un retorno a las políticas de minería del “neoliberalismo” impulsadas durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, con énfasis en la apertura y la explotación intensiva.
Con información de El Economista y Proceso
