Un concierto lleno de energía, con los clásicos tintes del electro pop, ofreció anteanoche Miranda, haciendo vibrar a sus numerosos seguidores que se dieron cita para cantar y bailar los éxitos musicales de la banda.

El Auditorio La Isla fue el sitio que por primera vez recibió a Miranda en Mérida, un grupo que nació en 2001 y que nunca había pisado tierras yucatecas. Quizá por ello el concierto registró “sold out”, pues muchos fans quisieron revivir la mejor época del grupo argentino.

Eso sí, pareciera que los años no han pasado por Alejandro Sergi y Juliana Gattas, vocalistas que dan vida a la agrupación, pues desde el arranque del concierto hasta la última canción, bailaron, saltaron y se movieron a la par de los diversos ritmos que se fueron generando.

Antes de iniciar el concierto de Miranda, se contó con la presentación de la cantante yucateca, Francely Abreu, quien fue parte de La Academia, y entonó varios temas, entre ellos, “Piedad”, “No te vayas” y “Dime”.

Luego de su participación pasó casi media hora para que Miranda saliera al escenario, por lo que el concierto programado para las 9 de la noche, comenzó a las 10:15 de la noche.

El público, ansioso, ya esperaba a sus ídolos, y cuando se dio la tercera llamada saltaron de los asientos, mientras se escuchaba un gran alarido.

Alejandro y Juliana aparecieron con vestuario estilo espacial, abriendo la velada con “Por amar al amor”, mientras los fans gritaban, cantaban, tomaban fotos y vídeo al mismo tiempo.

El concierto fue muy dinámico, con numerosos cambios de vestuario por parte de los artistas, que a cada lado del escenario tenían un perchero con sacos, blusas, camisas y accesorios que fueron usando a lo largo de la presentación.

En unos segundos se veía a los cantantes en traje formal, con chaquetas a cuadros, sacos largos, boas de plumas, entre otros.

Todo ello, más los efectos de iluminación hicieron del show algo más performático, ya que la mayoría de las canciones estaban coreografiadas, con pasos sencillos, en un estilo contemporáneo y pensado en el efecto visual, que en el dancístico.

Algunos temas fueron acompañados de luces robóticas haciendo sinergia con el género electro pop, y en esas ocasiones Juliana parecía desbaratarse al moverse al ritmo de la música y las luces. Así el público gozó de temas como “Nadie como tú”, “743”, “ No da”, “Uno los dos”, “El arte de recuperarte”, “Dice lo que siente” y “Extraño”.

El público permaneció de pie casi todo el concierto, acompañando a Miranda en su canto y baile, y prodigando fuertes aplausos.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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