Yucatán se ha distinguido por siempre destacar en el ámbito de la cultura, el arte, el deporte e incluso la política.
En la industria musical no es la excepción y en ella han sobresalido nombres como el del maestro Armando Manzanero; pero hay otros que permanecen ocultos y a los que solo se puede ver a través de la grandeza de un artista, detrás del cual se encuentran los mánagers, quienes se dedican a impulsarlos y establecerlos dentro del gusto del público.
Lo más interesante es que son pocos los mánagers mexicanos que manejan a grandes agrupaciones y, aún más sorprendente, los yucatecos que logran posicionarlas dentro de la industria. Tal es el caso del señor Liborio Molina, conocido en el medio como Polo Molina y quien es el mánager de la agrupación Black Eyed Peas (B.E.P.), que recientemente se presentó en Mérida.
En entrevista con el Diario, Polo Molina platicó sobre sus orígenes, su amor a sus raíces mayas y, claro, su labor como uno de los mánagers más prometedores de la industria musical, de quien se desprenden varios artistas, además de Black Eyed Peas: Lele Pons, Gerardo Ortiz y Joan Sebastian, entre muchos más.
Orgulloso de ser yucateco
“Me siento muy orgulloso de ser yucateco, esto empezó cuando mis abuelos se fueron a los Estados Unidos en 1966, se fueron con mis papás; mi abuelo era un tapicero muy trabajador y con mucho esfuerzo sacó adelante a toda su familia. Entonces, me siento muy orgulloso de venir aquí (a Mérida), porque desde pequeños nos inculcaron realizar pequeñas temporadas, eso se nos quedó”, refiere el productor Polo Molina.
Nacidos en Los Ángeles, pero orgullosamente yucatecos, Polo y su hermana Ivette declaran su amor a este Estado, no solo porque aman su cultura, su gastronomía, sus espacios, sino también porque parte de esa identidad yucateca vive en ellos gracias a sus padres, quienes les han enseñado que todo lo que se quiera alcanzar debe hacerse con dedicación y mucho trabajo, incluso amar la música.
“Creo que todo empieza con los principios que tienes en el hogar”, reconoce Molina. “Mis papás eran muy estrictos conmigo y siempre me empujaban para ser una mejor versión de mí, desde chico tenía el ejemplo de mi abuelo que me enseñó a ser trabajador y cuando me metí a este medio tenía la dedicación de hacer cosas que nadie podía hacer”.
“Eso se lo debo a mis abuelos y a mis papás, por hacer un trabajo ejemplar en mí para ser una persona dedicada, entregada, tanto a nivel personal como profesional”, manifiesta.

Y esto lo respalda su hermana Ivette. “Siempre pensaban que él era el mayor. Aunque nosotros somos cuatro, tres mujeres y un varón, él siempre se destacaba tanto en su dedicación para el trabajo como en la escuela, es una persona que se echa para adelante y eso le ha permitido estar donde hoy se encuentra”, asegura en referencia a que es uno de los mánagers y productores más destacados de la industria.
Muestra de esto es el trabajo que hace con la agrupación B.E.P., a cuyos integrantes conoce desde la secundaria y que también recibieron el apoyo de los padres de Polo e Ivette.
Como Black Eyed Peas recibió ayuda de un “yucateco”
“Empecé en este medio (musical) en la secundaria, conocí a los Black Eyed Peas (formados en Los Ángeles en 1995) en la secundaria. Presenté a Taboo, que es el mexicano del grupo, a William y Apple, ellos crecieron en mi casa con el apoyo de mi padres, allá practicaban y bailaban, usábamos el carro de mis padres para ir a todos los ensayos”, rememora con gran nostalgia Polo, quien precisa que estuvieron tocando puertas hasta que finalmente en 2003, con el disco “Elephunk”, la historia de la banda dio un giro de 180 grados hasta lograr consolidarse como una de las agrupaciones de hip hop más importantes de Estados Unidos, posicionarse en los números uno de las listas de popularidad y actuar en grandes eventos, como los Grammys, el Super Bowl y hasta la Copa del Mundo.

Tras este éxito, Polo se aventuró a instalar una empresa de “manejamiento”, es decir, a ser mánager y productor, lo que le abrió más puertas. Hoy en día maneja a 16 artistas en cinco géneros musicales, que van desde el regional mexicano hasta el k-pop.
Tal ha sido su talento para contribuir a la carrera de artistas que han llegado a ganar Grammys que en 2020 fue nombrado Latin Power Player 2020 por la revista “Billboard”.
Sin embargo, y a pesar del éxito internacional que ha obtenido, no deja de lado su sencillez y el recuerdo de sus inicios, como con B.E.P., que son “mi alma de lo que hago como oficio”. El concierto realizado en Mérida significó para él un orgullo, pues así honró la memoria de sus seres queridos al nunca olvidar sus raíces.
Afirma que más proyectos vendrán para la entidad. “Queremos seguir viniendo y trayendo culturas de diferentes partes del mundo a Mérida. Y aunque solo estaremos un día aquí (para actuar), siempre andamos con la bandera y el orgullo de ser yucatecos”, manifiesta con un muy marcado acento de la entidad.
Orienta a los creadores
Así como él, también existen jóvenes que desean dedicarse a la industria musical, por lo que a través de sus redes muchos de ellos le piden consejos para mejorar en sus composiciones y su arte. Él les cuestiona: “¿Cuántas horas ha invertido en su arte?”. Que le respondan “como dos mil horas” hace necesario aconsejarles de manera estricta que inviertan un poco más de esfuerzo.
“Un artista no empieza hasta que invirtió mínimo unas 10,000 horas. Los jóvenes que en realidad quieren competir en este medio tienen que poner el tiempo y dedicarse a ello”.
Cuando ve que hay talento, el “artista” tendrá más consejos.
Polo e Ivette Molina dejan muy en claro que trabajar es parte primordial de una carrera en la industria musical, no solo es “crea fama y échate a dormir”, sino que se requiere dedicación y esfuerzo día a día para mantenerse como referencia de calidad; no por nada hay artistas que han logrado posicionarse como número uno en las listas de popularidad tanto de Estados Unidos como México.
Ejemplo para sus hijos

Su amor por Yucatán se ve reflejado en la manera en que se expresan del Estado y afirman que ese mismo sentimiento y “devoción” se los están transmitiendo a sus hijos, no solo trabajar fuertemente sino también amar sus raíces.
“Claro que estamos orgullosos de eso (ser yucatecos) y eso mismo le queremos transmitir a nuestros hijos, hijas; que conozcan sus raíces, su identidad maya”, destaca el afamado productor. Por lo que procuran que en cada visita a Mérida sus hijos conozcan más de la cultura e identidad yucatecas.
La entrevista llega a su fin y justo antes de ello entra al camerino el cantante Jaime Luis Gómez, mejor conocido como Taboo, quien enfatiza que los Molina son su familia, “son mis hermanos, como de la comida de ellos” e incluso son compadres, una tradición meramente mexicana.
“Aunque trabajamos juntos profesionalmente, somos más que nada hermanos todos, compadres”, detalla Polo Molina.
Finalmente, el productor manda un mensaje a los lectores del Diario: “Quiero decirles a los lectores que siempre le pongan ganas, nuestra historia (de su familia) se remonta al abuelo, quien nos enseñó a ponerle todo el esfuerzo a las metas y proyectos y, al igual que yo, todos pueden hacer lo que quieran con esfuerzo y dedicación, verán que lograrán todos sus sueños”.
Ivette Molina Ruiz se une a la reflexión: “Siempre tener empeño, trabajar duro, Dios ante todo y verán que saldrán adelante”.
Taboo no pierde la oportunidad de también saludar a los lectores del Diario: “Gracias a Dios que tuvimos la oportunidad de estar en Yucatán y por todo México, un saludo a todos los fans que apoyan a los Black Eyed Peas. Aprovechando, quiero mandar un saludo a mi hermano indígena Yaalen K’uj”.
La clave para el éxito es la dedicación y el esfuerzo, Polo Molina lo sabe mejor que nadie y además agradece a la vida por tener en su sangre raíces yucatecas, a las cuales les debe todo lo que ha logrado.— Eunice Alejandra Cruz Molina
