LONDRES.— Kevin Spacey luchó por contener las lágrimas y se secó los ojos cuando le dijo al jurado en un tribunal de Londres cómo las acusaciones de una conducta sexual inapropiada habían destruido su carrera hace seis años.

“Mi mundo explotó. Hubo prisa por juzgar y antes de que se hiciera o respondiera la primera pregunta, perdí mi trabajo, perdí mi reputación, perdí todo en cuestión de días”, dijo.

El emotivo testimonio se produjo hacia el final de sus casi tres horas en lo que podría ser la declaración más importante de su vida. Negó haber agredido sexualmente a tres hombres y calificó las acusaciones de un cuarto como un “tropezón”.

Las acusaciones que hicieron que la carrera cinematográfica del actor descendiera se produjeron en 2017 cuando el movimiento #Metoo ganó impulso en Estados Unidos y un colega actor lo acusó de un comportamiento sexualmente inapropiado en un supuesto incidente ocurrido tres décadas antes, lo que hizo que otros cuatro hombres se atrevieran a denunciarlo.

Las cuatro presuntas víctimas, que no se conocían entre sí, describieron de forma independiente encuentros inquietantes que pasaron de un contacto no deseado a caricias agresivas.

Dramática defensa

Spacey habló en un tono tranquilo y una actitud seria, levantando la voz con desprecio sólo brevemente para abordar algunas de las acusaciones.

Spacey hizo una pausa dramática en su testimonio al recordar la amistad “íntima” y “algo sexual” que compartió con un hombre que ahora acusa al actor de manosearlo. Dijo que se sintió “aplastado” cuando lo acusó de agresión sexual.

“Nunca pensé que el hombre que conocí me apuñalaría por la espalda … 20 años después”, dijo Spacey.

A veces sonaba gracioso, humilde y autocrítico al resumir su carrera en la actuación que comenzó, bromeó, cuando salió del vientre de su madre.