Mientras el actor Pablo Lyle cumple una condena de cinco años en una prisión de Miami, EU, la demanda civil que enfrenta ha dado un nuevo giro. En 2024, Lyle fue demandado por la familia de Juan Ricardo Hernández, el hombre que falleció tras un incidente automovilístico.

El caso se ha mantenido activo desde entonces y este pasado fin de semana se presentaría ante la corte.

Sin embargo, y de acuerdo con información de Televisa Espectáculos, el proceso podría cerrarse antes de que se dicte una resolución; y es que, la audiencia fue pospuesta por segunda vez, ya que ninguna de las partes cuenta con representantes legales.

Corte de EE.UU. desestimaría demanda contra Pablo Lyle

El medio explicó que el actor no ha encontrado un abogado que lo represente, mientras que el de los Hernández renunció al caso recientemente, lo que ha provocado un retraso adicional.

“La audiencia programada para este 31 de julio del 2025 fue pospuesta nuevamente debido a la falta de representación legal de Lyle, quien no cuenta con un abogado para este proceso”, citaron.

Ahora, la familia de la víctima está obligada a tomar acciones lo más rápido posible, de lo contrario, la demanda será desechada:

“Tiene un lapso, no mayor a 20 días, para reactivarla, de lo contrario, automáticamente se desestimará el caso”, agregaron.

Si eso ocurre, Pablo Lyle quedaría libre de pagar los 5 millones de dólares que le exigen (más de 90 millones de pesos mexicanos) mismos que, según la familia, corresponderían a gastos funerarios, atención psicológica y la pérdida de ingresos por parte de la viuda.

En caso de que logren cumplir con el nuevo plazo, la corte exigirá que se presenten pruebas que justifiquen los daños reclamados. Además, deberán demostrar que el actor tiene la suficiente capacidad económica para cubrir el monto.

¿Cómo es la vida de Pablo Lyle en la cárcel de Estados Unidos?

Mientras la demanda civil pende de un hilo, Pablo Lyle sigue cumpliendo su condena en prisión.

Informes recientes aseguran que el actor se encuentra “aprendiendo de sus errores”, en un proceso personal de introspección y mejora, aunque el futuro profesional de Lyle sigue siendo incierto tras el escándalo y la condena mediática.

De acuerdo con declaraciones previas de su familia, el actor podría salir libre en octubre de 2027, cumpliendo con el 85% de su sentencia como lo establece la ley.