El cantante sinaloense Luis Ángel “El Flaco” habla de la música como un hilo invisible que cose recuerdos, desvelos y afectos. En su voz no hay prisa, aunque el calendario marque una agenda saturada, hay gratitud, una calma que contrasta con la intensidad de los escenarios que ha conquistado.
En entrevista con el Diario, el artista repasa el pulso reciente de su carrera como si hubiera un álbum familiar. Dice que 2025 fue “un año maravilloso”, lleno de trabajo, convivencia y cercanía con su público, pero también marcado por momentos que le recuerdan el sentido profundo de su oficio.
Uno de ellos ocurrió hace apenas semanas, cuando logró un lleno total en la Arena Ciudad de México. Todavía, confiesa, le cuesta creerlo.
“Son sueños que se hacen realidad”, comenta. “Cuando estás ahí enfrente, ves tanta gente y piensas que todo valió la pena, los desvelos, los viajes, el tiempo lejos de la familia. Sientes una satisfacción enorme porque sabes que el esfuerzo tuvo sentido”.
Ese mismo impulso emocional atraviesa su más reciente sencillo, “Directo al corazón”, una reinterpretación de un clásico de la música ranchera que, en su momento, alcanzó posiciones destacadas en las listas de Billboard. Para el cantante, elegir este tema fue un acto casi íntimo: una madrugada de escucha, un descubrimiento personal y la intuición de que esa letra merecía volver a respirar.
“Soy muy bohemio”, explica. “Me gusta escuchar música, dejar que me sorprenda. Cuando oí esa canción pensé que era increíble y quise saber cómo sonaría con banda. Cuando la grabamos y le metí la voz, sentí que tenía que salir mientras terminábamos el disco”.
En su interpretación, el tema adquiere una textura distinta, la melancolía se vuelve expansiva, como si buscara abrazar al oyente. Esa sensibilidad, afirma, define su forma de entender la música de banda en tiempos de cambios constantes.
“Hay cosas que no se deben perder nunca”, señala. “A mí me gusta cuidar las letras, hablar del amor, del desamor, de la familia. Hay muchas corrientes y para todo hay público, pero yo quiero que mi música aporte algo bueno, algo que haga reflexionar”.
Esa convicción se refleja en su concepto de espectáculo. Para el artista, evolucionar no significa abandonar raíces, sino fortalecer la experiencia del público, mejores escenarios, tecnología más cuidada y un equipo que garantice una noche memorable. Todo, insiste, con un objetivo sencillo, conectar con su gente.
Por eso, su visita a Mérida le resulta especialmente significativa. Reconoce que la música de banda no forma parte tradicional del paisaje sonoro yucateco, pero justamente ahí radica el encanto del encuentro.
“Es llevarles un poquito de nuestra cultura”, dice. “Mostrar que somos distintos, pero también muy parecidos. Así como aquí tienen las bombas y su alegría, nosotros tenemos nuestra forma de festejar. Esa diversidad es lo más bonito”.
El concierto del viernes será, además, una oportunidad poco frecuente, se trata del último show de la gira especial “El Flaco y sus amigos”, un formato que reúne a músicos cercanos a su trayectoria, entre ellos excompañeros de agrupaciones donde inició su carrera.
Para quienes aún dudan en asistir, el cantante lanza una invitación directa, sin adornos, “Denme la oportunidad de mostrarles mi música, mi show. Vayan a divertirse; muy posiblemente se van a enamorar y después van a querer escuchar más”.
Mientras tanto, el 2026 se perfila como un año de expansión creativa.
Al final de la conversación, el tono cambia ligeramente cuando responde a cómo le gustaría ser recordado en el futuro. Sin titubeos revela la brújula que guía su carrera. “No busco fama ni dinero”, afirma. “Yo hago todo por amor. Quisiera que me recordaran como alguien agradable, alguien que te dio una foto, que fue buena onda. Que digan: ‘Escuché la música de un mentado Flaco, tenía canciones bonitas’”.
La imagen que dibuja es sencilla y muy humana, un cantante cuya herencia no se mide solo en éxitos, sino en instantes compartidos, en memorias pequeñas pero luminosas, como una charla, una sonrisa o una canción que llega justo cuando el corazón la necesita.
Este viernes, en Mérida, esa herencia agregará una nueva página. Una noche donde la música de banda sonará fuerte, cercana, con la voz que, desde el escenario llegue a cada asistente para recordar que las emociones, cuando se cantan con honestidad, encuentran su destino.— DARINKA RUIZ Morimoto
De un vistazo
Concierto
Mañana viernes, “El Flaco” se presentará en el Foro GNP a las 9 p.m. con el espectáculo “El Flaco y sus amigos”, una noche que promete ser tanto fiesta como confesión cantada.
Nuevo material
El artista prepara un nuevo disco que define como “híbrido”, con temas inéditos y propuestas pensadas para mercados internacionales, particularmente en Sudamérica y Europa.
