Un asesino que deja conejos de origami como rastro. Un thriller psicológico que promete incomodar tanto como fascinar. Con esa premisa llegará a las salas de cine “Psicópata: El asesino del conejo blanco”, una producción mexicana que apuesta por un suspenso más cerebral que estridente y que busca sacudir al espectador.
En lugar de glorificar al criminal, la historia se adentra en los traumas, las heridas de la infancia y las complejidades mentales que pueden moldear a un asesino. La propuesta se construye desde un enfoque realista que invita al público a unir las piezas por sí mismo, sin respuestas fáciles.
Detrás del proyecto está el guionista y productor Fernando Barreda Luna, quien desarrolló el guión durante varios años junto a la productora Jessica Villegas Lattuada. La película fue filmada en 2024 en locaciones de Ciudad de México y Estado de México, con la dirección del cineasta J. Xavier Velasco, quien tomó el mando del rodaje en un momento inesperado: apenas dos semanas antes de iniciar filmaciones, cuando Barreda abandonó el set para someterse a un trasplante de riñón para donar a su esposa.
Lejos de detener el proyecto, el equipo siguió adelante. “Sabía que iba a quedar en buenas manos”, explicó Barreda en entrevista con el Diario, al recordar ese momento.
“Javier es un director increíble y ya habíamos trabajado juntos antes. Con un equipo tan sólido, la película pudo salir adelante”.
Velasco, por su parte, recuerda que al leer el guión supo que estaba ante un reto mayor. “Mi primera reacción fue pensar, quiero dirigir esto. Es un guión complejo, con personajes muy bien construidos y con exigencias tanto actorales como de producción. Sabíamos que sería un desafío”, comentó.
La historia sigue la persecución de un asesino que deja pistas crípticas para las autoridades. Entre ellas destaca un símbolo inquietante, un conejo blanco de origami. Para Barreda, esa imagen surgió como una metáfora de la mente del criminal.
“Queríamos crear algo críptico, un rastro que el asesino dejara como si fueran migajas para los detectives”, explicó.
“El origami y el conejo nacen como una forma de materializar su mente perversa, pero también su lado artístico. Es su manera de burlarse de la sociedad y de la policía”.
El relato se sostiene en un sólido reparto encabezado por la actriz Adriana Llabrés, ganadora del Ariel, quien interpreta a la agente Nora Sierra, un personaje marcado por el trastorno de identidad disociativa.
La actriz explicó que su mayor reto fue construir varias capas emocionales y físicas dentro del mismo cuerpo. “Tuve que analizar qué ‘entidad’ habitaba el cuerpo en cada momento”, relató.
“Investigué mucho sobre el trastorno y quise evitar el sensacionalismo que muchas veces se muestra en el cine. La personalidad se construye a partir de cómo nos relacionamos con el mundo, y desde ahí trabajé a Nora y a Roxana, y me apoyó mi tía que es psiquiatra”.
El antagonista de la historia es interpretado por Hoze Meléndez, quien se preparó durante seis meses para encarnar al perturbador Ariel. Su proceso incluyó investigación sobre asesinos reales, entrenamiento físico y una profunda exploración psicológica del personaje.
“Ha sido el papel más retador que he hecho”, confesó el actor. “Lo complejo fue intentar entender por qué hace lo que hace, adentrarme en una mente tan oscura y construirla desde la investigación”.
Completa el trío protagónico el actor Andrés Almeida, quien interpreta a Eder Ballesteros, un investigador que persigue al criminal mientras enfrenta una enfermedad renal avanzada.
Para Almeida, el reto fue dotar de humanidad a un personaje que lucha contra sus limitaciones físicas. “Observé una sesión de hemodiálisis y traté de entender cómo cambia el cuerpo y la vida de alguien que vive con esta condición”, explicó.
“Eder es un hombre que quiere hacer justicia, pero su propio cuerpo le va quitando herramientas. Eso lo vuelve profundamente humano”.
El reparto se completa con la participación de actores de sólida trayectoria como Horacio García Rojas, Ruth Ramos, Gerardo Trejo Luna, Myriam Bravo, Sara Juárez y Andrés Delgado, quienes aportan matices a este universo narrativo marcado por la tensión y el suspenso.
Con escenas de persecución, explosiones, combates y una estética visual marcada por contrastes de luz y sombra, la película promete una experiencia intensa en pantalla grande.
Sin embargo, más allá de la acción, sus creadores insisten en que la verdadera fuerza del filme está en su dimensión psicológica.
La pregunta que los cineastas dejan abierta es sencilla, pero inquietante: ¿qué ocurre cuando las heridas del pasado moldean la mente de un asesino? “Para atraparlo, tienes que pensar como él”, concluyó el equipo..— Darinka Ruiz Morimoto
En los cines
La película “Psicópata: El asesino del conejo blanco” se estrena hoy en los cines del país. Es una producción de Nopal Army Films, en coproducción con Studio33.
Actuación especial
La cinta cuenta con una participación especial de Nailea Norvind y marca el debut cinematográfico de Ana Rivero, ampliando así el mosaico de personajes que rodean la historia de este thriller.
Emocional
“Psicópata: El asesino del conejo blanco”, distribuida por la cadena Cinépolis, propone un thriller que se aleja del sensacionalismo para explorar las fracturas emocionales detrás de la violencia.
