MADRID (EFE).—Emocionado y agradecido de poder dedicar su vida a la música, Alejandro Sanz se presentó el sábado en su ciudad, Madrid, para agitar en un abarrotado Estadio Metropolitano su bandera de las canciones que no envejecen.
Seis días después de que Bad Bunny desmontara su “casita” y pusiera fin a la comentada y viral residencia de diez días en este recinto —por la que han pasado más de medio millón de personas— Sanz ha vuelto a llenar el estadio del Atlético de Madrid para hacer un alegato de la música que no pasa de moda. Un show de dos horas con una escenografía sencilla, sin invitados y una banda reducida, centrado en hacer paradas en la mayor parte de los 14 álbumes de estudio del cantante madrileño de 57 años.
Con centenares de personas todavía entrando en el estadio o atascadas en el tráfico de los alrededores, el concierto arrancó con el tema “Desde cuándo” y un Sanz proclamando su amor a Madrid, “la tierra de los gatos, la tierra de los tigres”.
“¡Ruge! Te quiero, Madrid”, ordenaba, ante las cerca de 50 mil personas que llenaron el Metropolitano.
Agitando una bandera de la Comunidad de Madrid tocó “Por bandera”, un tema antibelicista que escribió en 1994 pero cuya letra “hoy tiene sentido”, afirmó, para luego viajar en el tiempo tres décadas adelante y cantar “Bésame”.
Una canción que se encuentra en su reciente disco, “¿Y ahora qué?”, que da título también a la gira que arrancó en febrero en Colombia y pasó por varios países de Latinoamérica, así como por Estados Unidos.
El show del sábado marca casi el ecuador de su gira por España, que arrancó el pasado 6 de junio en el Estadio de La Cartuja de Sevilla.
