“Madame X”, de Madonna, ofrece una energía rara

NUEVA YORK (AP).— En estos días Madonna usa un parche, pero parece que lo que en realidad le falla a la artista son los oídos.

La llamada “reina del pop” falló la puntería con “Madame X” (Interscope), un intento desesperado y demasiado esforzado para un álbum que suena como si Madonna hubiese vomitado a Madonna.

Ella misma lo dice: “Es un tipo de energía raro”.

Ella solía encantar con estilos incansablemente diferentes, pero eso era hace décadas. Ahora parece esa tía excéntrica que llega a una fiesta vestida sin estilo.

Las 13 canciones del disco “Madame X”, el primer álbum de larga duración de Madonna desde el subvaluado “Rebel Heart” de 2015 la hacen colaborar predeciblemente con los jóvenes sensación del pop: Quavo, Swae Lee, Maluma, Anitta, con resultados que están bien, pero son aburridos.

Parecen cumplir más una lista de pendientes que ser fruto de la chispa de una colaboración.

En “Madame X” canta —con la voz muchas veces alterada por una computadora— en portugués, español e inglés. Hay reguetón, pop latino, trap, disco, percusiones africanas, dancehall y coros gospel. Hay un batido incansable incluso dentro de las mismas canciones y, con referencias a Pablo Picasso y Jean-Paul Sartre, un toque pseudointelectual.

¿Por qué “Madame X”? Ha dicho: “Madame X es una bailarina, una profesora, una jefa de estado, una ama de casa, una amazona, una prisionera, una estudiante, una madre, una hija, una maestra, una monja, una cantante, una santa, una espía en la casa del amor. Yo soy Madame X”.

Quizá está demasiado exhausta para siquiera construir un nuevo personaje coherente.

Nos lo deja a nosotros. Y deja detrás un rompecabezas sónico que recicla de su pasado exitoso.

Incluso su exagerado intento por romper los límites en “Dark Ballet” —un regreso a su obsesión con Juana de Arco — comienza prometiendo bastante bien, pero se desvía a una pila revuelta de slogans alterados por computadora que se disuelven en Tchaikovsky.

Madonna tiene mucho que decir, pero nada parece muy coherente. Parece hacer referencia a Trump cuando canta “Atrapen al viejo/métanlo en la cárcel/donde no nos puede detener” en “Batuka”, pero no queda claro.

En cuanto a la empalagosa “Killers Who Are Partying” es demasiado brusca: “Seré el Islam/ si odian al Islam”, canta con un acento británico falso. “Seré un niño/si los niños son explotados”.

Incluso se pone por encima de ella misma sin necesidad. Una de las mejores canciones del álbum es “I Rise”, la cual ha dicho es sobre personas homosexuales y personas marginadas.

Madonna usa el mismo artilugio que la convirtió en una megaestrella: tomar cosas buenas de otros, ya sea del vogue, Marlene Dietrich, la música latina, la música electrónica, y adoptarlas como si fueran propias.

 

De un vistazo

El origen de la portada

Madonna, que en la portada del disco aparece con influencia de Frida Kahlo y con la boca cosida por el título del álbum, cuenta que fue así, Madame X, como la llamó su profesora de baile cuando tenía 19 años. El disco se colocó entre los primeros lugares de ventas en el mundo, aunque sin convencer a la crítica musical.

Prepara su nueva gira

Madonna abrirá la gira de su nuevo disco, “Madame X”, los días 16, 18 y 19 de enero de 2020 en el Coliseo de Lisboa. También recorrerá Estados Unidos.

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